Desde siempre Granada ha sido lugar predilecto para numerosos pintores que encontraron en la ciudad y en sus calles junto al pintoresquismo de los tipos locales, elementos sugerentes, lumínicos y temáticos para su inspiración. Así además de la Alhambra y el colorido de sus palacios, el Albayzín ha sido desde siempre escenario elegido por multitud de artistas para plasmarlo en sus lienzos y dibujos. Por ello Granada fue y sigue siendo punto obligado para cualquier paisajista que se precie. Ya a principios del siglo XVII Joris Hoefnagel en los viajes que realizó por España pintando ciudades para ilustrar la obra “Civitates Orbis Terrarum”, pensó en Granada donde hizo numerosos dibujos de los que el grabador Braun & Hogenberg utilizó tres.
Fue en el XIX cuando los pintores románticos ingleses se lanzan a viajar a la España meridional, siendo Granada lugar obligado en la peregrinación de casi todos ellos. Aquí llegaron pintores de la talla de John Phillip, Angelo Goodall, Edwin Long, David Robert, John Haynes Williams, Robert Kemm, Edwin Robert, Ewwart Lockhart, Stanier:, Wensley Russell, Trevor Haddon, Carles Brewer:, Foweraker:, Albert Hood, Francis Wallis Marklans, Gerald Palmer o el anglo granadino George Owen Wynne Apperley.
Para los españoles la ciudad de la Alhambra fue descubierta por el maestro de Reus, Mariano Fortuny. La luz de Granada, su color, sus paisajes, y sus temas le entusiasmaron hasta el punto que fija aquí su residencia desde 1870 hasta 1872 en que tiene que marchar a Roma. Fue notable su influencia en los pintores granadinos de la época así como la de sus amigos que en numerosas ocasiones le visitaron aprovechando su estancia en la ciudad para pintar sus rincones. Con él estuvieron entre otros los Madrazo, Martín Rico, Joaquín Agrasot, José Villegas, Tomás Moragas, Bernardo Ferrándiz, Tapiró, Wssel de Guimbarda, Francisco Masriera, y los franceses Henry Regnault, Georges Clairin y Benjamín Constand.
Otros maestros que visitaron Granada fueron Aureliano de Beruete, los valencianos Joaquín Sorolla, Muñoz Degrain y Cecilio Pla de los que aprendieron los pintores granadinos contemporáneos, los catalanes Ramón Casas. Santiago Rusiñol y Anglada Camarasa o los vascos Darío de Regoyos y Zuloaga.
Todos ellos junto con los granadinos pintaron la ciudad atraídos por la Alhambra y por sus vistas del Albayzín adentrándose en el barrio que les sirvió como fuente de inspiración no sólo por sus rincones y plazuelas sino por sus personajes y costumbres así como por los paisajes que desde él se divisan casi siempre mirando hacia los palacios árabes.
El grupo de Cultura de la Asociación de Vecinos del Bajo Albayzín cuando hace un año convocó las jornadas de debate ante el nuevo Plan Especial con el título de 'Construyendo el Albayzín que queremos', pensó en la edición de un libro que recogiese algunas de las obras pictóricas que en el transcurso de los tiempos se hayan pintado en el barrio por pintores locales o foráneos desde el siglo XVII a la actualidad. Es nuestra intención, recoger en una segunda parte exclusivamente la pintura contemporánea y de vanguardia.
Para la mejor organización se ha dividido en diez capítulos: 'Mirando desde los Palacios', 'El Darro y su entorno', 'Desde el Albayzín', 'Callejeando', 'Iglesias del Albayzín', 'Cármenes', 'Los aljibes', 'Casas moriscas', 'Festejos populares', 'Sacromonte y gitanos'. Con ello la Asociación quiere contribuir al mejor conocimiento del barrio declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad y facilitar con ello su conservación.
FRANCISCO JIMÉNEZ RODRÍGUEZ