En línea de coherencia con la recomendación que la Comisión Europea hace a los Estados miembros relativa a la Iniciativa Urban, es imprescindible que el Plan que se presenta ofrezca un claro valor añadido, alentando la formulación y aplicación de estrategias particularmente innovadoras para la regeneración económica y social sostenible de la zona objeto de intervención.

Junto a ello, también se formula otro objetivo: mejorar e intercambiar experiencias y conocimientos relacionados con la regeneración y el desarrollo urbano sostenible en el resto de la Unión.

Contando con un escenario urbano constituido por el Centro Histórico de la ciudad, la estrategia que se ha definido se ha hecho teniendo en cuenta las premisas o principios determinados, igualmente, por la Comunicación referenciada. Así, se opera sobre una zona de la ciudad con una población de 22.000 habitantes aproximadamente (población de derecho) y una extensión superficial de 210 Has. a través de una estrategia global, definida por las personas con máxima responsabilidad técnica dentro de cada área municipal (urbanismo, desarrollo local, economía y hacienda, tráfico, servicios sociales, mujer, participación ciudadana, medio ambiente, educación, empleo y formación y seguridad ciudadana).

Ello, conduce a la formulación de propuestas planificadas de forma integradora, que van a ser gestionadas por un organismo autónomo como es la Fundación Albaicín, unidad que ya ha gestionado el Proyecto Piloto Urbano y que se ha mostrado como un instrumento idóneo para la gestión y el foro necesario para lograr el consenso en este tipo de intervenciones.

Este factor innovador de gestión más ágil y profesionalizada, aporta un valor añadido a la propuesta.

Si a ello se le suman los intensos contactos habidos con los diferentes sectores sociales y económicos de la ciudad, que muestran explícitamente su apoyo al Plan Urban-Granada en su formulación actual (Asociaciones vecinales, grupos ecologistas, sindicatos, organizaciones patronales, partidos políticos, instituciones públicas y privadas, etc.), nos encontramos con un plan consensuado, de base social amplia, democrático y participativo.

La fijación de alianzas claras con otros sectores públicos y privados y el acuerdo municipal de poner en marcha un Plan Estratégico para la ciudad y su área metropolitana, cuestión que ha sido determinante para formular la estrategia global del Plan Urban como locomotora, permiten asegurar que el efecto sinérgico esperado de la intervención, sobre el resto de la ciudad y su aglomeración, será posible.

El objetivo global o fundamental no ha de ser otro que favorecer la puesta en marcha de un proceso de regeneración y revitalización económica y social sostenible en el Casco Histórico de Granada con la intención de propiciar, desde la intervención en el centro, un relanzamiento de la actividad socioeconómica en el resto de la ciudad y su área metropolitana.

Se trataría de favorecer y alentar el uso del Casco Histórico como lugar para vivir, de contribuir al desarrollo de una economía de base comercial y terciaria sólida, renovada, con un mayor nivel de servicios de proximidad que haga compatible el ejercicio de actividades tradicionales remozadas con otras de nuevo cuño, integradas en las nuevas corrientes o tendencias de servicios.

Si se quiere lograr este objetivo, es preciso crear nuevas condiciones físicas, sociales, urbanas y medioambientales en la zona Urban (Centro Histórico) de forma que este impulso económico pueda implantarse, desarrollarse y favorecer el cambio social.

El conjunto integrado de medidas propuestas, que abordan los problemas del Centro Histórico desde todos los frentes (socioeconómico, urbanístico y medioambiental) no puede aplicarse de forma parcial. Constituyen juntas, y sólo juntas, el motor de arranque o palanca para la revitalización económica de la ciudad.

Así, la estrategia global va a ser crear esas condiciones físicas, sociales, urbanísticas y medioambientales en la zona Urban. Con ello, se podrán aprovechar las oportunidades que la Ciudad Histórica ofrece al resto de la ciudad y su aglomeración.

Se plantean varios objetivos más concretos o específicos que desarrollan el expresado líneas arriba. Así:

  • Realizar un conjunto de actuaciones que si bien no resuelven todos y cada uno de los problemas estructurales que afectan al Centro Histórico, si provocarán, por sus efectos difundidos de arrastre, la necesidad de continuar por ese camino de regeneración urbana y social como única forma de lograr la recuperación económica de la ciudad.
  • Las actuaciones integradas que se proponen, de realizarse, generarán confianza en la población y permitirán comprobar que se están construyendo las bases del futuro.