La
ciudad de Granada es universalmente conocida por su rico
patrimonio cultural y constituye un símbolo de encuentro
de civilizaciones. Desde el punto de vista del patrimonio
cultural son muy conocidos el conjunto monumental de la
Alhambra y el Generalife y el barrio
del Albaicín, declarados ambos
"patrimonio
de la humanidad" por la UNESCO.
Estos conjuntos ocupan dos colinas situadas a ambos lados
del río Darro, y caracterizan, con Sierra Nevada como
fondo, el singular paisaje de la ciudad, que puede ser percibido
desde toda la vega de Granada.
Pero la Granada histórica no es sólo la Alhambra y el Albaicín.
A los pies de las dos colinas, a ambas orillas del río
Darro y hasta el río Genil se extiende un amplio
casco histórico desarrollado desde
la
época
musulmana hasta el siglo XVIII muy rico en monumentos y
que conserva su trama histórica con la única intromisión
notable de la Gran Vía (siglo XIX) y el embovedado
del río Darro (calle Reyes Católicos) a principios
del siglo XX.
El Plan Urban afecta a una parte que es una
zona tradicional de residencia de los habitantes de Granada,
pero también centro urbano, administrativo, comercial y
simbólico de la ciudad y del conjunto del área metropolitana.
Como centro urbano concentra un conjunto de usos y actividades
propias de un casco histórico de
origen
medieval y renacentista, que ha experimentado profundas
modificaciones a lo largo del tiempo, pero que conserva
buena parte de su antigua trama urbana y un caserío de notable
antigüedad y valor. El casco histórico que se compone
de la Alhambra, el Albaicín,
el Sacromonte y el Centro es el espacio en el que se
proyecta la identidad colectiva de los habitantes de la
ciudad y del conjunto del área metropolitana.
Al indudable atractivo de la Ciudad Histórica que hace de
ella un valor económico, se suma también los valores simbólicos,
míticos, representacionales y vivenciales que tiene para
todos sus habitantes.
El Centro histórico es un patrimonio colectivo que pertenece
a sus residentes, pero también a todos los granadinos y
a todos sus usuarios y visitantes.
No obstante, esta área Urban, la Ciudad Histórica que hasta
principios de siglo se mantenía como lugar de residencia
de los granadinos es hoy, una zona con un parque residencial
antiguo y mal conservado, que posee una bajísima tasa de
ocupación, de características obsoletas y heterogéneas,
con un régimen de propiedad y tenencia que dificulta gravemente
su rehabilitación. Es una zona de gran riqueza patrimonial
y ambiental en mal estado de conservación, de características
morfológicas diversas, donde se acumulan multitud de edificios
y locales públicos y de servicios.
El Plan Urban, en sintonía con la Perspectiva
Europea de Ordenación del Territorio (PEOT) que incide
sobre la necesidad de un desarrollo urbano policéntrico
y equilibrado, es un proyecto destinado a revitalizar esta
parte de la ciudad con un compromiso explícito: intervenir
desde el Centro para relanzar la ciudad y su área metropolitana.
El Plan Urban se propone revitalizar el Centro Histórico,
no sólo porque esta área urbana lo necesita, sino porque
también forma parte de un proyecto de ciudad capaz de impulsar
a Granada desde su tradición cultural a un desarrollo económico
y social sostenible.