Aljibe ubicado en el patio de una casa moderna y que pudo estar integrado en alguna de las mezquitas que existieron en el entorno de la calle Oidores. Su aspecto actual responde a diversas etapas constructivas pertenecientes al periodo zirí, nazarí y a la época cristiana en la que se realizó su portada. Es de pequeño tamaño, con capacidad de 36 metros cúbicos y consta de una nave rectangular con bóveda de cañón prolongada lateralmente en una esquina con un luneto para formar la boca del aljibe. Presenta una de las más hermosas portadas de este tipo de construcciones, aunque parece obra morisca del siglo XVI por su arco de herradura apuntado, con alfiz y cornisa de molduración clásica, todo ello en ladrillo.