Aljibe público hispanomusulmán que actualmente se encuentra en el interior de  una propiedad privada sin posibilidad de poder acceder a él. La estructura del depósito es muy sencilla: planta rectangular, con bóveda de cañón y un luneto en la apertura de la boca. Ha sido muy transformado en tiempos modernos. Al convertirse en local comercial, se elevó con escombros el nivel del suelo, se abrió una puerta en los muros, convirtiéndose la antigua boca en una ventana lateral, y se enlucieron los muros. Todo esto ha tergiversado su estructura original, pero por el grosor de los muros y su emplazamiento en el área intramuros de la Alcazaba Qadima del Albaicín, se le puede considerar como uno de los más antiguos del barrio.

El aljibe de la Placeta de la Cruz Verde se ubica en el emplazamiento homónimo, haciendo esquina entre los dos sectores en que dicha placeta es dividida por la Cuesta de San Gregorio. Sobre este depósito, muy desfigurado modernamente, se ubica el jardín de la casa nº 6 de la placeta. Su presencia ha pasado desapercibida a la mayor parte de los historiadores granadinos, hasta su inclusión, por parte de Orihuela Uzal y Vílchez Vílchez (1991) en su catálogo de aljibes públicos de la Granada islámica; autores a quienes seguimos en la descripción de éste y otros aljibes del Albayzín.

Este depósito, como casi la totalidad de los aljibes públicos del Albayzín, se surtía de la acequia de Aynadamar o de la Fuente de las Lágrimas (Ayn al-Dama), procedente de Fuente Grande, cerca de Alfacar. En este caso, conectaba con el brazo principal de la acequia, que entraba al Albayzín varios metros a poniente de la puerta de Fajalauza, bajaba por la Alberzana y calle San Gregorio hasta la Casa de los Mascarones y proseguía hasta Plaza Larga por la calle del Agua. Llegada la acequia a Plaza Larga, el agua ascendía a la cota de la plaza de las Minas mediante un sistema de sifón atravesando la muralla de la Alhacaba, más abajo del Arco de las Pesas para llevar agua al Aljibe de la Gitana, y desde éste al del Rey, junto al cual existió hasta mediados del siglo XX un partidor con compuertas metálicas para subdividir la acequia en varios ramales, uno de los cuales, pasando junto a los jardines de Santa Isabel la Real, se volvía a derivar en dos tramos: uno por la calle Almirante, aljibe de la Cruz Verde y cuesta de San Gregorio hasta la placeta de Porras; y otro, por Tiña y Muladar de doña Sancha, hasta la calle Bravo.

El aljibe de la Placeta de la Cruz Verde es de traza muy sencilla: una pequeña nave de planta rectangular, cubierta con bóveda de cañón, con un luneto sobre el extremo donde se ubica la boca: similar, pues, a otros depósitos de la falda meridional del Albayzín, como los del Gato y calle Oidores. Todo el interior está enlucido y encalado. Su aspecto ha sido tan transformado desde que a mediados del siglo XX dejó de suministrar agua a los vecinos que hoy día es casi imposible apreciar en esta construcción un aljibe de época islámica. Durante varios años fue utilizado como taberna, para lo cual fue cegado parcialmente de escombros, hasta la cota de la placeta, y se le abrió una puerta en uno de los testeros. En la actualidad se usa como trastero.

Las dimensiones del aljibe son las siguientes: 4,83 metros de largo y 3,13 metros de ancho. La altura, desde la cota actual, es de 3,13 metros, aunque la originaria debe estar ubicada unos 1,50 metros más abajo, lo que supondría una capacidad aproximada de unos 45 metros cúbicos. Por tanto, estaría dentro del mayoritario grupo de aljibes del Albayzín de tamaño medio, entre 20 y 50 metros cúbicos.

Al exterior, es visible en el testero sur la puerta moderna de acceso a la nave, así como, en el muro oriental, una pequeña ventana, que corresponde a la antigua boca. Para Orihuela y Vílchez (1991), la ausencia de datos documentales sobre este depósito, casi circunscritos a un documento municipal de 1753 alusivo a la reparación de su cañería, así como la ocultación casi total de sus características constructivas, hacen muy difícil su cronológica, si bien es posible suponer una datación de bastante antigüedad, debido a que formó parte del área de la Alcazaba Qadima del Albayzín, levantada a lo largo del siglo XI. A esta época o a las posteriores de dominio almohade y nazarí, ha de pertenecer el aljibe.

Bibliografía:

MARTÍN ROBLES, M. (1986). Fuentes, pilares y aljibes de Granada. Memoria de licenciatura inédita. Universidad de Granada.

ORIHUELA UZAL, A. y VÍLCHEZ VÍLCHEZ, C. (1987). Aljibes públicos de la Granada islámica. Actas del II Congreso de Arqueología Medieval Española. T.III, pp. 231-237.

ORIHUELA UZAL, A., y VÍLCHEZ VÍLCHEZ, C. (1991). Aljibes públicos de la Granada islámica. Ayuntamiento de Granada, p. 101.

PAVÓN MALDONADO, B. (1990). Tratado de arquitectura hispanomusulmana I Agua. CSIC, p. 62-63.

Autores del texto: Ángel Isac Martínez de Carvajal, José Policarpo Cruz Cabrera y Ricardo Anguita Cantero (Profesores del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Granada)