Construido en el área intramuros de la Alcazaba Qadima del Albaicín, por su capacidad (154 metros cúbicos), es uno de los más grandes de los aljibes hispanomusulmanes conservados en Granada. De planta casi cuadrada, presenta cuatro pilares moldurados en cabeza y base que sostienen bóvedas de arista ocultas bajo la placeta de la cuesta de las Cabras. Su portada, con arco de medio punto de ladrillo y alfiz, es de moderna factura y conserva al lado una pequeña alcubilla para el registro de entrada del agua. Similar en tipología al de la mezquita mayor de Granada (hoy bajo la Capilla Real), es un ejemplo de la transmisión de técnicas constructivas de origen helenístico y bizantino.