Como es habitual en la cultura islámica, ya que entiende el agua como un bien público por concesión divina, este aljibe se ubicó junto a la antigua mezquita Burriana, derruida en 1554 para construir la parroquial de San Bartolomé, estando hoy bajo la capilla bautismal de dicha iglesia desde la que se podía extraer agua por un brocal. Es de planta rectangular, con capacidad de 30 metros cúbicos, cubierto con una bóveda esquifada cruzada por otra de cañón. Su portada, que se abre al exterior de la iglesia, en un costado de la misma, es de ladrillo, con pequeña bóveda de cañón que cobija la boca de medio punto. Al lado se conserva un arquillo ciego, resto de una alcubilla o depósito para su distribución.