Este aljibe constituye uno de los modelos más representativos de la arquitectura hidráulica nazarí. Con una capacidad de 50 metros cúbicos, se alimentaba como casi todos los del Albaicín, de la acequia de Aynadamar. Se denomina así por la calle homónima donde vivió el poeta del barroco conceptista granadino Juan de Trillo Figueroa. Su interior es de una sola nave con dos tramos de bóvedas esquifada y de cañón. Su portada de arco de herradura ligeramente apuntado, que cobija la boca escarzana, es de las más ornamentales de los aljibes granadinos, con restos de azulejos decimonónicos que sustituyeron a los primitivos. Sobre el aljibe se ubica el jardín de un carmen.