Aljibe ubicado bajo la placeta con el mismo nombre que quizás tuvo relación con la antigua mezquita de la Buenanueva (Yami al-Busura), y en cuyo entorno existió un pequeño cementerio islámico. Es un depósito de tamaño considerable, con 50 metros cúbicos de capacidad, alimentado de un ramal de la acequia de Aynadamar. Presenta una estructura bastante compleja: dos naves paralelas de distinta anchura, con nichos en los extremos y dos arcos de separación entre ellas. La nave más grande está cubierta por una bóveda de arista de medio punto y la menor por bóveda de aristas apuntada. Sobre la bóveda mayor se ubica la boca del aljibe, en un volumen prismático levantado sobre la plaza, de remate abovedado, rehecho a principios del siglo XX.
El aljibe de Polo se ubica en la placeta del mismo nombre, formada en el enlace entre la calla Panaderos y la de la Charca. Se emplazaba, por tanto, en el núcleo primitivo del barrio del Ensanche (Rabad al-Ziyada), que, creado al norte de la Alcazaba Qadima, daría lugar a partir del siglo XIII, con la llegada de contingentes humanos desplazados por las campañas castellanas de conquista, a la aparición del arrabal de los Halconeros o Albayzín (Rabad al-Bayyazin). En su entorno existió un cementerio islámico, excavado parcialmente en 1989 en zonas de las calles Panaderos y San Buenaventura, el cual, llamado de Socaster (Maqbarat Suqastir), quedaría integrada en la trama urbana del Albayzín a partir del siglo XIII. Con dicha necrópolis estaría relacionada la desaparecida mezquita de la Buena Nueva (Masyid al-Busura), y a ésta, a su vez, pertenecería el aljibe de Polo, dado que en la cultura islámica es habitual la asociación entre las mezquitas y los depósitos públicos de agua, como preciado de carácter público por concesión divina.
Este depósito, como casi la totalidad de los aljibes públicos del Albayzín, se surtía de la acequia de Aynadamar o de la Fuente de las Lágrimas (Ayn al-Dama), procedente de Fuente Grande, cerca de Alfacar. En este caso, conectaba con el brazo principal de la acequia, que entraba al Albayzín varios metros a poniente de la puerta de Fajalauza, bajaba por la Alberzana y calle San Gregorio hasta la Casa de los Mascarones y proseguía hasta Plaza Larga por la calle del Agua. Llegada la acequia a Plaza Larga, se dividía en varios brazos principales, uno de los cuales giraba por la calle Panaderos hacia la mezquita mayor del Albayzín, surtiendo a los aljibes de Polo, del Salvador y del Peso de la Harina. Los aljibes del Albayzín han estado en uso, así como la acequia de Aynadamar, hasta mediado el siglo XX
El conjunto de los aljibes públicos de la Granada hispanomusulmana ha sido debidamente estudiado por Orihuela Uzal y Vílchez Vílchez (1991). El de Polo es bastante complejo en el diseño de su planta. Consta de dos naves de desigual anchura, cubierta la mayor con bóveda de cañón y la menor con cañón apuntado para alcanzar las dos la misma cota, siendo cortadas ambas por otra bóveda transversal de cañón formando aristas. La separación entre las naves se realiza con una arquería formada por un pequeño vano de arco rebajado y otro gran vano del tamaño de la bóveda transversal. En el muro que da a la calle Panaderos el aljibe presenta cuatro nichos (dos por bóveda) de arcos rebajados, siendo uno de ellos mayor en anchura y altura para enlazar con el volumen externo de la boca. Los muros son de ladrillo, más moderno en la zona cercana a la boca, que fue remozada en 1913. Conservan, como las bóvedas, el enfoscado, de color blanco hasta la línea de llenado del agua y enrojecida por los limos desde ella hasta la solería, realizada en hormigón de cal. Las naves tienen, respectivamente, 2,27 y 2,02 metros de anchura, así como 4,37 de largo y 2,70 de altura. Los nichos menores alcanzan los 0,60 metros de profundidad, y el mayor, 3,29. La capacidad de llenado del depósito es de 50 metros cúbicos, por lo que se sitúa entre el grupo reducido de aljibes hispanomusulmanes granadinos de gran tamaño que superan o alcanzan los 50 metros cúbicos, superando los 100 metros cúbicos tan sólo tres de ellos.
Al exterior se aprecia tan sólo del aljibe un volumen prismático que enlaza con el nicho mayor del testero septentrional, que cobija la boca y se cubre con una bóveda tabicada de perfil casi parabólico. Este abovedamiento parece ser obra realizada en las reformas de 1913, que dejaron también oculto el trasdós de las bóvedas sobre la placeta de Polo, al elevarse el nivel de su pavimento. Otras intervenciones históricas se fechan en el año de 1749, por obras de “limpia y reedificado”, según documentación del Archivo Municipal recogida por Orihuela y Vílchez (1991), para quienes, por su emplazamiento y características, debe ser este aljibe obra realizada en el siglo XIII o quizás incluso antes.
Bibliografía:
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Autores del texto: Ángel Isac Martínez de Carvajal, José Policarpo Cruz Cabrera y Ricardo Anguita Cantero (Profesores del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Granada)
Información práctica
Placeta del Aljibe de Polo
18010, Granada