Este edificio es el más antiguo de la arquitectura civil granadina. Construido durante la taifa zirí, es uno de los veintiún baños que existieron en la ciudad y uno de los mejor conservados de al-Andalus. A través de una casa remodelada en época cristiana, cuyo patio comunica con la primitiva del guardián, se accede a las estancias termales: vestuario (apodyterium), y salas de refresco (frigidarium), templada (tepydarium) y caliente (caldarium). Se conservan también la sala de la caldera y el hipocausto. Las bóvedas de cañón y bóvedas esquifadas con tragaluces, los capiteles de acarreo y ziríes, junto con los restos de pintura, otorgan nobleza al conjunto y expresan la importancia de los baños públicos en el mundo islámico.