Dos obras de teatro, libros de cuentos, exposiciones, rutas y un Centro de Interpretación reivindican la maltratada memoria del último rey nazarí de Granada.

El pintor granadino Jacinto García, que ha estudiado al personaje, ilustrará una ruta en Ogijares | Fotografía Ramón L. Pérez

Cantaba Miguel Ríos en su canción Boabdil el chico la pena de quien deja atrás su tierra, con un paralelismo claro entre el rey nazarí y su propia experiencia. Se nos ha dibujado al último monarca musulmán granadino como un ser débil, manejado por las mujeres que le rodeaban, víctima de su propia incapacidad para dominar un tiempo convulso. Y para rematar la faena, la frase inventada por Fray Antonio de Guevara para divertir a Carlos V, aquel «Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre», que le dejó, literalmente, a los pies de los caballos.

Con el paso de los siglos, y cuando se aproxima el quinto centenario de su muerte –quizá en 1528, quizá en 1532 o 1533, dependiendo de los autores–, la figura de El Chico adquiere nueva relevancia en las artes. Sin ir más lejos, este sábado, a partir de las 19.30 horas, el Palacio de Congresos acogerá el estreno en Granada de ‘Boabdil, el último rey’, un monólogo dramático escrito e interpretado por Jesús García Amezcua. Las entradas están prácticamente agotadas, lo que indica el interés que continúa suscitando el personaje.

El punto de partida de la obra tiene mucho que ver con las letras. Boabdil es visitado en su exilio en Fez por Muhammad Al Arabi, un amigo poeta con el que escribió su última carta en Al Ándalus, la famosa Risala (La Carta), el canto del cisne de la literatura nazarí, antes de partir hacia África, y que iba dirigida al sultán de Fez, Al Wattasi, con el fin de que lo acogiera en su exilio. Boabdil, en este encuentro, recorre su vida y sus sentimientos, desde lo más profundo de su ser, abriendo las puertas a sus secretos más oscuros.

El intérprete y autor comenta que la escenografía, muy sencilla, pretende dar relevancia al personaje, «un hombre que en determinados momentos se revela ante un destino que no ha escogido, y sufre pensando en la pérdida de la ciudad que ama». Y añade: «Boabdil tiene mucho por descubrirnos aún sobre sí mismo. Esta obra quiere ser una guía para quienes se acercan al personaje desde el prejuicio, desde lo ya sabido y repetido tantas veces». García Amezcua desarrolló el texto el pasado año, con materiales extraídos de una trilogía operística que ha escrito,  en torno a tres  momentos  claves de la  historia de Al Ándalus, y que

Jesús García Amezcua estrena «Boabdil. El último rey» en el Palacio de Congresos de Granada

está pendiente de desarrollo, aunque es posible que el interés de importantes personajes del mundo lírico andaluz le den un buen empujón muy pronto.

Lo literario está muy presente también en el montaje que estrenará el actor Genís Campillo en Tenerife los próximos días 27 y 28 de enero. El actor afincado en Granada toma las palabras de la novela del también granadino Antonio Enrique, ‘Boabdil, Príncipe del día y de la noche’, la cual obtuvo el Premio Andalucía de la Crítica en 2017, para dar contenido a un espectáculo que se ofrecerá en la sala Zálatta Espacio Escénico de la capital isleña. El título de la obra desarrollada por Antonio Enrique y el propio Genis Campillo (responsable de la dramaturgia y autor final), se llama ‘Nunca moriré en Granada’. La tragedia, de 80 minutos de duración, está interpretada además por Marina Miranda y cuenta con música en directo de GuiTarab Dúo. Campillo y su equipo de producción esperan que pronto se estrene en la capital granadina.

Pintura y rutas

Si hay un pintor granadino que ha reflexionado en los últimos tiempos sobre Boabdil es Jacinto García. Desde su taller y espacio expositivo en el Torreón de Cotillas, ha recreado el universo boabdiliano, plasmado en la exposición ‘Una mentira contada mil veces’, expuesta hace ahora un año en la Universidad Euroárabe. «Boabdil fue un buen rey para su pueblo (así hablaba el enemigo de él) que evitó un derramamiento de sangre y una gran destrucción, en oposición a muchas voces de su consejo real», recuerda el pintor.

Precisamente, García será el encargado de ilustrar la Ruta de Boabdil que va a poner en marcha el Ayuntamiento de Ogíjares. Su alcalde, Estéfano Polo, asegura que en el itinerario recorrido, según la tradición, por el rey nazarí camino del exilio, a través del municipio, desde el Zaidín hasta Otura, se van a colocar una serie de hitos con códigos QR, donde se mostrarán instantes de la vida del monarca ilustrados con pinturas. «El visitante podrá conocer toda su trayectoria vital, desde sus primeros momentos en el ejército hasta su llegada al trono y su posterior expulsión», afirma el primer edil. «Aprovecharemos el Camino de los Pescadores, la ruta natural de salida de la ciudad, para ubicar estos hitos con el código, y también se colocará una escultura de homenaje al rey nazarí», afirma. Esta ruta se completará con teatralizaciones en determinadas fechas.

1533
Fecha en la que, según muchos autores, murió el rey Boabdil en Fez. Según otros, fue entre 1527 y 1528. Tampoco se conoce con seguridad su lugar de enterramiento.

Precisamente, Otura, lugar de la última mirada del monarca sobre su ciudad perdida, alberga el proyecto de dedicar un Centro de Interpretación a su memoria. Un proyecto que se anunció también hace ahora un año, del que no hay noticias sobre su grado de avance, y que según se anunció, se materializaría a medio plazo. La filosofía del Centro es la de reivindicar la importancia del rey nazarí en su contexto histórico, ofreciendo al visitante una información completa y detallada sobre su trayectoria vital y política.

En lo literario, al margen del volumen de Antonio Enrique ya citado, se ha publicado hace escasas semanas un nuevo libro, en este caso para niños, ‘La Alhambra de Boabdil’ con texto de Abdessamad Lahib Dabaj y dibujos de José Vigueras Roldán. Una amena aproximación a la figura de un rey del que aún queda mucho por conocer.

Fuente:  José Antonio Muñoz para el Periódico Ideal