La casa de las Chirimías fue construida a principios del siglo XVII por orden del cabildo de la ciudad. La construcción de esta edificación se debe a una misión muy concreta, la de actuar como espacio mirador desde donde las autoridades de la ciudad presidían las fiestas y eventos públicos, celebrados por entonces en la explanada que era el paseo de los Tristes y que actuaba como espacio de celebración y recreo de la población granadina.

Su nombre se debe a que para amenizar los festejos se situaban en la planta alta de la casa un grupo de músicos, y entre los instrumentos utilizados destacaban el uso de las chirimías (instrumento musical de viento parecido al oboe).

La casa de planta cuadrada y de dimensiones muy reducidas posee tres plantas.