Casa de Zafra

Centro de Interpretación del Albaicí­n

Casa de Zafra2021-11-15T19:06:52+01:00

Infórmate de las últimas noticias y cuéntanos tu experiencia en los perfiles en redes sociales de la Casa de Zafra:

En el corazón del barrio del Albaicín, entre callejuelas serpenteantes que bajan al Darro y con la silueta de la Alhambra siempre recortándose sobre el fondo, se levanta la casa nazarí de Zafra. Fue construida en el siglo XIV por alguna importante familia del reino en pleno barrio de los Axares o del Deleite, arrabal del Albaicín donde los aristócratas andalusíes levantaban sus casas y mansiones. Granada, último reducto islámico de la Península, acogió a lo largo del siglo XV a numerosos refugiados, conforme la conquista cristiana iba ganando terreno a los nazaríes. La densidad de población del Albaicín se vió prácticamente desbordada lo que provocó habitualmente la ampliación de las viviendas mediante la elevación de plantas en altura, tal y como sucedió en la Casa de Zafra.

Tras la conquista de Granada, Isabel la Católica cedió a su fiel secretario, Don Hernando de Zafra varios terrenos ocupados por casas palaciegas nazaríes, entre las que se encontraba la Casa de Zafra. Al fallecimiento de Don Hernando y su esposa por voluntad testamentaria se construyó sobre estas propiedades el convento Santa Catalina de Siena. La hoy conocida como Casa de Zafra se conservó casi intacta dentro de las dependencias del convento.

Siglos más tarde, la Casa de Zafra fue dada a conocer a finales del XIX por Almagro Cárdenas y el ilustre Rafael Gómez-Moreno, si bien no se puso en valor de manera pública hasta años más tarde, cuando en 1931 el conjunto del convento de Zafra, donde estaba  integrada fue declarado monumento histórico-artístico. 1946 es la fecha en la que Gallego Burín, alcalde de Granada, adquiere la casa para el ayuntamiento de la ciudad, al conocer su precario estado de conservación. A partir de ese momento se han sucedido diversas restauraciones, siendo la última, llevada a cabo entre los años 2010 y 2012 la que vemos en la actualidad. En 1985, la casa pasó ser Bien de Interés Cultural, el más alto nivel jurídico de protección de un bien patrimonial.

Hoy la casa acoge el Centro de Interpretación del Albaicín, un ambicioso proyecto impulsado desde el Plan de Turismo de Granada con el que se pretende poner en valor la casa y convertirla en la puerta de entrada y carta de presentación del  Albaicín, barrio declarado Patrimonio Mundial en 1994.

La tipología de la vivienda es la típica de las casas nobiliarias nazaríes. Desde la calle vemos un imponente macizo sin vanos, algo propio de las casas islámicas: la vida del hogar se esconde de las miradas ajenas y se desarrolla en torno al patio de la casa, donde fluye el agua y crece la vegetación.

La entrada se realiza a través de un zaguán en recodo, para que desde la calle no se pudiera ver el interior y preservar así la intimidad doméstica. La puerta de acceso es de arco apuntado de ladrillo. El patio es rectangular y en su centro se ubica una alberca alargada con una fuente de mármol blanco en uno de sus extremos. Debemos imaginarlo con sus arrayanes flanqueando la alberca, tal y como se ha conservado el Patio de Comares en la Alhambra.

El pórtico norte está formado por tres vanos que se apoyan en columnas de mármol con capiteles cúbicos. Dentro del pórtico y en sus extremos se hallan dos arcos de yeso con borde gallonado. Bajo uno de ellos encontramos el hueco que cobijaba una gran tinaja de agua. A través de un bello arco de medio punto decorado con atauriques de yeso se llega a la sala principal de la casa.

El pórtico sur tiene una organización parecida. En este caso, las columnas sustentan capiteles almohades debido a las reformas que se realizaron en la edificación en el siglo XV cuando se elevó una planta. En sus arcos, todavía podemos ver los colores de la decoración original de los atauriques. El alfarje (techo de madera) de este pórtico es islámico y presenta decoración epigráfica.

Toda la planta alta se construyó, como se ha señalado, en el siglo XV. Quizá esta reforma supuso el paso de vivienda residencial a su uso comunitario, donde en cada uno de los salones principales serviría como núcleo para un matrimonio de la misma familia, reservando los lados mayores para estancias auxiliares.

Los lados menores se organizan de forma similar: dos galerías sobre los pórticos inferiores. La ubicada en el lado norte posee pies derechos y zapatas de madera para facilitar la circulación y acceder al salón superior, cubierto con su alfarje original. Por otra parte, la sala sur sobresale por los restos de zócalos pintados, que también hallamos en la los muros y pilares de la galería que dan al patio. Estas pinturas consisten en dos líneas anchas de color rojo y negro que se entrecruzan formando lazos y nudos sobre los que se sitúan, en algunos casos, adornos piriformes. También destaca aquí la barandilla de madera, una restitución de los restos que de la misma se encontraron en la casa, que se conservan en el Museo de Arte Hispanomusulmán de la Alhambra.

El Albaicín es un espacio que presenta fuertes valores patrimoniales, que lo hacen un área emergente de turismo cultural. El fin del Centro de Interpretación es crear un lugar que articule el conocimiento del barrio y que actúe como espacio unificador de sus valores. La Casa de Zafra, sitio elegido para acoger el centro, es además por sí misma un espacio patrimonial de interés, pues la propia historia de la edificación está unida al devenir histórico del Albaicín y ejemplifica los cambios que han tenido lugar en esta zona.

Conseguir que todo tipo de público conozca la historia del Albaicín y de la Casa de Zafra pasa por una mediación didáctica que permita que el visitante pueda interpretar y reconocer todo aquello que está contemplando. Para ello se ha elaborado un plan, dotando museográficamente el inmueble. El proyecto no se limita a la casa sino que convierte todo el barrio en espacio de la visita, mediante la creación de una serie de rutas temáticas que permiten descubrir al visitante todos los rincones del Albaicín.

El recorrido a través del Centro de Interpretación pasa por cuatro puntos temáticos: el concepto de Patrimonio Mundial, el origen y evolución de la ciudad de Granada, el Albaicín y la recreación de una casa nazarí:

  • En el zaguán de entrada se presenta al turista una de las claves para entender el por qué del Centro de Interpretación: desde 1994 el Albaicín es Patrimonio Mundial; este nuevo proyecto busca la puesta en valor del enorme patrimonio histórico, artístico y cultural por el cual el barrio fue incluido en la lista de la UNESCO. 
  • La visita prosigue con la explicación del nacimiento y evolución de la ciudad de Granada, íntimamente ligado a la historia del propio Albaicín. Desde la ciudad íbera de Iliberri hasta la Granada de la Ilustración se repasa todas las épocas históricas, haciendo especial hincapié en las transformaciones que fue viviendo el Albaicín a lo largo de los siglos. 
  •  El tercer bloque temático, ya en la planta superior, nos adentra en el legado vivo del barrio, Patrimonio de la Humanidad: sus calles, plazas, miradores, casas, iglesias y restos islámicos son algunos de los elementos patrimoniales a los que el visitante se puede acercar. 
  • Por último, en la sala que recoge la mayor parte de la decoración epigráfica nazarí de la casa, encontramos la explicación de cómo es la vida doméstica en las casas islámicas, tomando como referencia la propia Casa de Zafra.

La Casa de Zafra se configura como un lugar innovador, haciendo uso de un equipamiento que permite la más avanzada tecnología al servicio de los usuarios. Algunos de estos elementos tecnológicos son:

  • Uso de códigos QR y chips NFC. Permiten ampliar la información con solo acercar el móvil.
  • Mesa multitácil. Esta gran mesa táctil posibilita su uso hasta 32 toques simultáneos. En ella, el visitante accede a contenidos multimedia: mapas, vídeos, fotografías, etc. También incluye una amplia sección de juegos para que los más pequeños puedan aprender sobre la historia del Albaicín de manera divertida.
  • Realidad aumentada: la casa cuenta con varios iPads que proporcionan más información sobre los elementos de la casa nazarí y, a través de un sistema de realidad aumentada, muestran virtualmente como sería la Casa de Zafra en su origen.
  • Balizas de posicionamiento iBeacon. La Casa de Zafra es el primer espacio museístico que incluye este moderno procedimiento para acercar al público la información de manera virtual.
Ir a Arriba