Entre las casas moriscas del Albaicín, tipología residencial derivada de la antigua casa hispanomusulmana, la de Yanguas es una de las mejor conservadas. La entrada, con forma de arco de herradura apuntado, da paso a un jardín delantero a través del que se accede a la casa, estructurada en torno a un patio porticado de tres crujías, con alberca central y fuente. La crujía principal tiene un doble piso con sendas salas alargadas. La planta baja se cubre con alfarje, y la superior, tripartita, con armadura central y alfarjes en los laterales, precedida de una galería de madera. En una de la crujías laterales se dispone un cenador con un bello aljibe decorado con mascarón en su frontal.