Convento de terciarias franciscanas erigido en 1523 y enclavado en el barrio nobiliario de los Axares. Ejemplo muy relevante de la primera etapa de cristianización de la ciudad tras la conquista, conformado por la incorporación de construcciones y espacios preexistentes (casas con sus respectivos patios del siglo XVI y un huerto-jardín) cuyo resultado es un edificio complejo con elementos arquitectónicos y decorativos muy diversos: claustro principal de tradición morisca, fuente nazarí, león esculpido semejante a los del cercano Maristán, portada gótica de acceso al convento, armaduras mudéjares en el coro alto de la iglesia, portada barroca de la iglesia, etc. Por todo esto puede considerarse como uno de los vestigios culturales más enriquecedores del Albaicín, a la vez que testimonio del carácter triunfal de la cultura contrarreformista granadina en torno al tema de la Inmaculada Concepción.