Detenido por arrancar con el dedo y llevarse un trozo de azulejo de la pared del Patio de los Arrayanes  en el bolsillo.

El pasado 25 de septiembre un hombre intentó robar un trozo de la pared del Patio de los Arrayanes de la Alhambra. Sucedió cuando a este visitante se le ocurrió desprender parte de un azulejo del pabellón sur de este emblemático palacio nazarí. Según recogen los informes de los profesionales de la empresa de seguridad de la Alhambra, este hombre presionó con el dedo hasta que pudo desprender parte de la celosía del Patio de los Arrayanes, ante el asombro de los visitantes que asistieron a tan sorprendente actuación.

Estos visitantes dieron parte al personal especialista en control e informacion que la Alhambra tiene distribuidos por las diferentes salas que componen la visita pública del monumento, que a su vez avisaron al personal de la empresa de seguridad que custodia los recintos y exteriores del monumento nazarí. Enseguida localizaron a este hombre, de nacionalidad española, parándolo  para preguntarle por el referido azulejo. Esta persona reconoció los hechos y no negó que hubiese desprendido parte de la pared de esta zona noble de la Alhambra. En ese caso, los responsables de la seguridad del monumento avisaron a los agentes de la Policía Nacional que subieron para detener a este hombre.

Fotografía de Alfredo Aguilar para el Periódico Ideal

La Policía Nacional detuvo a este individuo y fue dirigido a la comisaría para ser puesto a disposición judicial por los «presuntos» delitos de daños contra el patrimonio histórico tipificado en el art. 323 del Código Penal; así como por el de hurto, ya que este individuo llevaba el trozo de azulejo en el bolsillo, con la intención de marcharse a su casa con un trocito de la Alhambra. Antes de llevarlo a comisaría entregó el trozo de azulejo de Arrayanes de unos 4 centímetros, que portaba en el bolsillo. Además, cuando en comisaría se le volvió a inspeccionar se le encontró otro trozo de un centímetro de ese mismo azulejo que se devolvió al Patronato de la Alhambra por la Policía Nacional.

Afortunadamente, según fuentes del Patronato de la Alhambra, los referidos trozos de azulejos eran contemporáneos, fruto de los trabajos de restauración llevados a cabo sobre el monumento en esta zona en algún momento del siglo pasado. Pero eso el «visitante delincuente» no lo sabía. Afortunadamente, todo el recinto de la Alhambra cuenta con un completo sistema de seguridad para poder actuar ante este tipo de ilícitos en el interior del complejo nazarí.

Fuente: Periodico Ideal y Patronato de la Alhambra y el Generalífe