Situada en la coronación del cerro de San Miguel, con impresionantes vistas de la Alhambra y del Albaicín, esta ermita se halla en el lugar que ocupaba la torre del Aceituno, de época musulmana. Fue construida en 1671 como centro devocional barroco. Debido al valor estratégico de la zona, la ermita sería destruida a principios del siglo XIX, en la época de ocupación francesa de la ciudad. Reconstruida pocos años después, destaca por su interés etnológico al acoger, cada 29 de septiembre, la popular romería con motivo de la festividad del Arcángel San Miguel.