La iglesia de San Bartolomé está situada en la placeta del mismo nombre a la que se asoma la portada principal, a los pies del templo. Es una iglesia difícil de apreciar en su plenitud, dado que ocupa una zona llana del Albaicín, de calles estrechas, y está rodeada en parte de otras edificaciones.
Correspondiente a un austero sistema constructivo mudéjar (una sola nave con capilla mayor, cubiertas con armaduras de diferente complejidad). Sobresale en ella su magnífica torre, construida en ladrillo y compuesta por cinco órdenes de ventanas, todas ellas distintas y con arcos de ladrillo adornados con azulejos, discos vidriados y bolas de cerámica en su parte superior. La presencia del aljibe de la mezquita sobre la que se construyó la iglesia, integrado en la misma, así como la permanencia de un pequeño compás, le otorgan un alto valor histórico.
La iglesia de San Bartolomé está situada en la placeta del mismo nombre, a la que se asoma la portada principal, a los pies de templo. Es una iglesia difícil de apreciar en su plenitud, dado que ocupa una zona llana del Albayzín, de calles estrechas, y está rodeada en parte de otras edificaciones. Sin embargo, posee una torre de altas cualidades urbanas y estéticas, visible desde la calle de la Iglesia de San Bartolomé, calificada por Gómez-Moreno (1892) como “la más bella obra de albañilería que en Granada existe”.
Esta iglesia fue erigida como parroquia en 1501 en el contexto histórico de la conversión forzosa de los moriscos y la creación de 23 parroquiales en la ciudad para demarcar la división eclesiástica de la misma ese mismo año. Contó con un templo anejo, llamado de San Lorenzo, del que nada se conoce salvo su ubicación, dado que dio nombre a la puerta de San Lorenzo, en las murallas del Albayzín, a espaldas de la iglesia de San Cristóbal. La de San Bartolomé se levantó, como fue práctica habitual en aquel programa de creación de fábricas parroquiales, sobre una antigua mezquita, llamada de Burriana, la cual estuvo en pie hasta la terminación del templo mudéjar actual, levantado entre 1542 y 1554. El único testimonio en pie de aquella mezquita es el aljibe nazarí, del siglo XIII, que ocupa un ángulo de la iglesia de San Bartolomé. Según Gómez-Moreno (1892), aquella mezquita Burriana no ocupaba exactamente el solar de la nueva iglesia, sino que estaría ubicada más bien en la actual placeta de San Bartolomé.
La feligresía de San Bartolomé era de las más numerosas de la ciudad, y estuvo compuesta en su mayor parte por labradores y sederos moriscos, hasta la expulsión de éstos del Reino de Granada en 1571. Sufrió la decadencia poblacional y económica del Albayzín en las centurias siguientes, hasta que en el año 1842 como varias otras parroquiales del barrio, fue suprimida y quedó agregada como anejo a la parroquial del Salvador. Desde entonces ha quedado cerrada al culto, lo que ha supuesto la pérdida de la mayor parte de sus obras de arte al haber sido trasladas a otros templos, como el del Salvador.
La iglesia de San Bartolomé fue construida a partir de 1542, según las trazas firmadas ese mismo año por Francisco Hernández de Móstoles. Gómez-Moreno Calera (1989) ha publicado un dibujo de las mismas, que fueron modificadas sustancialmente durante los trabajos de ejecución de las obras, a cargo del albañil Lope Arias y del carpintero Martín de Escobar, quien trabajó también en las cubiertas de la parroquial de Santa Ana. Según Gómez-Moreno Calera se desconocen las razones de estos cambios, que afectaron fundamentalmente a la forma de la cabecera, que pasó de ser poligonal a recta (su primera traza estaba determinada por el proyecto inicial de aprovechamiento de las armaduras de la capilla mayor de la primitiva iglesia parroquial de Santiago), a la ampliación de la capilla mayor, a la eliminación de una portada lateral en la calle Principal de San Bartolomé y a la ubicación de los elementos accesorios, como la capilla bautismal, la torre y la sacristía, originariamente junto a la nave y arco toral, y posteriormente a los pies de la iglesia, sobre el aljibe, la primera, y adosadas las segundas a la capilla mayor.
Sea como fuere, la iglesia quedó terminada básicamente en 1554, si bien su completa terminación se llevó a cabo entre 1566 y 1570, cuando el albañil Juan Alonso levantó la torre y el baptisterio. El templo de San Bartolomé es una iglesia de una sola nave, sin capillas laterales y con capilla mayor diferenciada mediante arco toral, con unas dimensiones aproximadas de 31 metros de largo por 11 metros de ancho. Este tipo de planta responde ya a la plena configuración del renacimiento mudéjar granadino, a partir de la década de 1540, que supone la supresión de técnicas goticistas, como los arcos diafragma con techos de faldones, en favor de una nave uniforme visualmente, apta para la catequización masiva de moriscos, y cubierta por una armadura de gran prestigio decorativo y artístico entroncada con la tradición nazarí.
Las descripciones más amplias de este templo parroquial se deben a Gómez-Moreno (1892) y Gallego Burín (1946), completadas con aportaciones contemporáneas acerca de sus significaciones histórico-artísticas (Henares Cuéllar y López Guzmán, 1989; Gómez-Moreno Calera, 1995). Inferiormente la nave de la iglesia es un sencillo rectángulo, muy desornamentado por el expolio histórico de su patrimonio mueble, que presenta una tribuna de coro en el lado de la Epístola. Destaca su cubierta, una sencilla armadura rectangular de limas moamares y tres tirantes pareados con canes de acanto y cuadrales, con decoración parcial en el almizate, en el centro y los cabos, a base de lazos de ocho. Un arco toral de medio punto sobre pilares semicirculares da paso a la capilla mayor, cuadrada, con presbiterio alto sobre graderías y cubierta por una armadura más rica que la anterior, que se ochava mediante pechinas y está totalmente apeinazada, con piñas de mocárabe en las pechinas y en el centro del harneruelo. Este amplio espacio eclesial tiene adosado en el lado derecho el cuadrado de la torre y la sacristía, cubierta, como es habitual en estos espacios secundarios, con alfarje de jácenas perfiladas.
A los pies de la nave, y adosado al ángulo izquierdo del hastial, se abre la capilla bautismal, realizada, como se ha dicho, entre 1566 y 1570. Esta anómala disposición se debe a su construcción sobre el aljibe nazarí preexistente, que fue aprovechado mediante el horadamiento de su bóveda. La capilla bautismal es cuadrada, más alta que la nave, a causa de la presencia del citado aljibe, cerrada por una reja de madera con escudos del arzobispo don Pedro Guerrero y una rica cubierta realizada por el carpintero Melchor Fernández. Las únicas obras de arte que posee el templo son dos tablas de los martirios de San Lorenzo y San Bartolomé, pintadas por Juan Bautista Alvarado, discípulo de Pedro de Raxis, a principios del siglo XVII, que pertenecían al retablo mayor desaparecido, trazado en 1604 por Ambrosio de Vico; y dos esculturas de la misma época, y relativas también a los mismos santos.
El exterior del templo es una sólida fábrica de ladrillo y cajones de mampostería. La portada principal se ubica a los pies de la iglesia. Es de diseño muy sencillo, con arco de medio punto y hornacina superior para albergar la estatua del titular, según esquema ya renacentista que recuerda a las primitivas portadas ojivales de las primeras parroquias del Albayzín, como San Cristóbal o San Luis. Esta portada se halla desplazada hacia la izquierda, debido a la presencia en el lado opuesto del volumen de la capilla bautismal, al que se adosa la sencilla portada del ya citado aljibe islámico, como una rosca de medio punto de ladrillo que parece de obra mudéjar. En el lado de la Epístola del templo se abre otra sencilla portada de medio punto en ladrillo, a la que siguen dos arcos ciegos hacia el hastial de la iglesia, testigos quizás de un proyecto de capillas laterales que nunca se llegaron a abrir. esta zona de la iglesia, junto con una vivienda particular, forma parte de una patio separado de la calle mediante una tapia y una sencilla portadita de ladrillo. Este espacio formaría parte del compás o atrio del templo o, quizás, de una corraliza destinada a cementerio parroquial.
Como ya se ha dicho, el elemento externo más destacable es la torre, una de las más bellas de las iglesias mudéjares de la ciudad, junto a la de Santa Ana. Responde a un tipo característico de mediados del siglo XVI, que se aparta de la sencillez y esbeltez de las primeras torres parroquiales, inspiradas en los minaretes nazaríes, preexistentes, y que se vincula a las torres palatinas de la Alhambra, con composiciones de vanos y de exorno cerámico próximas a las soluciones del mudéjar sevillano (Henares Cuéllar y López Guzmán, 1989). Como afirma Gómez-Moreno Calera (1989) en sus ventanas se manifiestan a modo de resumen las tres etapas esenciales del siglo XVI granadino: el arte gótico, el decorativismo plateresco y el equilibrio purista.
Es una alta torre de planta cuadrada, de vocación claramente urbana, realizada en ladrillo, material que es raspado y tallado en algunas zonas, como ventanas, impostas y aleros. En su lado occidental, el más visible, desde la calle Iglesia de San Bartolomé, presenta cuatro huecos de abajo a arriba de variadas soluciones: sencillo arco de medio punto, arco moldurado con pilastras toscanas y entablamento clásico; ventana medievalizante, las más rica, con arco de ladrillo que engloba a otros dos con parteluz entorchado y tímpano decorado con cerámica propia de solerías; vano semicircular impostado, flanqueado por balaustres sobre ménsulas de tradición plateresca y con entablamento dórico. Presenta la torre dos impostas de distinto diseño, una medieval, imitando una gruesa maroma, y otra decorada con triglifos. Esta última da paso al campanario, de dobles y simples huecos en las caras alternas, decorados con albanegas de cerámica de Triana y a cuyos lados se colocan dobles discos cerámicos esmaltados en azul violáceo oscuro.
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Autores del texto: Ángel Isac Martínez de Carvajal, José Policarpo Cruz Cabrera y Ricardo Anguita Cantero (Profesores del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Granada)
Información práctica
Iglesia de San Bartolomé
Placeta S. Bartolomé
18010, Granada

