La iglesia parroquial de San Cristóbal fue erigida en 1501, formando parte del programa de creación de las 23 parroquiales granadinas en las que fue dividida la demarcación eclesiástica de la ciudad tras la conversión forzosa de los moriscos. Para ello, aprovecharon los edificios de mezquitas preexistentes por imperativos ideológicos, aunque estas pronto resultaron inadecuadas funcional y espacialmente, siendo paulatinamente demolidas.

Su arquitectura responde al modelo más representativo de la primera etapa de cristianización de la ciudad, en el que predominan las estructuras de tradición gótica castellana, como las bóvedas de crucería, a las que se añaden elementos mudéjares como las armaduras de madera y la sencilla portada ojival de ladrillo. Se levanta sobre el cerro del mismo nombre, que al ser de los más altos de Granada, permite que se configure como uno de los hitos visuales más importantes del Albaicín.