El nuevo planeamiento urbanístico especial  de protección y reforma interior (PEPRI) del Albaicín incluye la protección del Sacromonte y plantea accesos alternativos.

El edil Miguel Ángel Fernández Madrid, junto a los responsables técnicos de Urbanismo Enrique Olmedo y Maribel Rodríguez, este jueves. / P. R.

El nuevo PEPRI Albaicín incluye dentro de sus limites de protección todo el Sacromonte con el fin de nivelarlo con el resto de sectores que componen  el Conjunto Histórico Declarado de la ciudad de Granada (área Centro, Alhambra-Generalife, Albaicín y Sacromonte) y que ya poseían planeamiento especial de protección desde 2002, 1989 y 1990, respectivamente . Al mismo tiempo reconoce la singularidad patrimonial del Albaicín como Sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO y reconoce al Sacromonte como zona de amortiguamiento de dicho Patrimonio Mundial y posibilita una mayor protección de todo valle del Darro. Estas son las principales consecuencias de la nueva normativa, cuyo avance ha sido aprobado este viernes 21 de octubre por la Junta de Gobierno Local*.

El documento fue presentado este jueves por el concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Fernández Madrid, quién ha valorado el trámite como un hito que «quizá no proporcione un rédito electoral, pero bien vale un mandato». Acompañado por la directora del área, Maribel Rodríguez, y el responsable de los trabajos técnicos, Enrique Olmedo, ha destacado el «impacto» que la ordenación va a tener para «proteger y revitalizar» los barrios históricos.

Según ha señalado, el documento ha recorrido un «arduo» camino en los últimos años. El plan original, vigente en la actualidad, se aprobó en 1990. Tras constatar que no respondía ya a las «necesidades» de la ciudad y, por tanto, que había quedado superado, se iniciaron trabajos técnicos para su renovación a principios de siglo. En 2008, sin embargo, el revés de Cultura, que rechazó las aportaciones de los redactores del plan, provocó que la actividad quedara suspendida.

En 2016, ya con Fernández Madrid al frente de Urbanismo, se retomaron los trabajos. No se partió de cero, sino que se reutilizó como base parte del material del intento previo. Durante los tres años siguientes, se inició la catalogación de las 3.000 parcelas del Albaicín y Sacromonte y se mantuvieron, según han descrito tanto el edil como los responsables técnicos del área, reuniones mensuales con la Junta de Andalucía para revisar el trabajo y ajustar los criterios.

Al final del mandato anterior, se presentó un primer avance, que fue aprobado por la junta de gobierno local. Posteriormente, se abrió a estudio por parte de los vecinos, que aportaron cientos de sugerencias. La aprobación de la Lista, la Ley de Impulso para la Sostenibilidad del Territorio de Andalucía, obligó a rehacer el documento al exigir planteamientos que la normativa urbanística autonómica anterior no contemplaba.

El avance presentado este jueves es el resultado de ese proceso y, como ha destacado Fernández Madrid, recoge ya la «gran mayoría» de las aportaciones realizadas años atrás por los vecinos. A grandes rasgos, clasifica las parcelas una a una en base a su tipología -cármenes, viviendas con patio, residenciales plurifamiliares, equipamientos, dotacionales, entre otros-, lo que sirve para determinar los usos posibles.

El documento también establece once zonas distintas dentro del conjunto formado por los dos barrios a las que se ha asignado un uso global de tipo residencial. En ocho de ellas, por su naturaleza puramente residencial, quedaría limitado el uso terciario. En las tres restantes, en los que su naturaleza actual es mayoritariamente dotacional o terciaria, se compatabilizarían esos usos con los residenciales, a los que el nuevo marco normativo quiere dar preferencia. Estas tres ubicaciones serían el entorno de la abadía, la zona de las cuevas de las zambras y el eje del Darro.

El borrador del nuevo plan Albaicín recoge también actuaciones de transformación urbanística y de reforma interior, parte de las cuales ya se están desarrollando o están en proyecto. Es el caso, por ejemplo, de las actuaciones previstas en San Luis, la conversión del Carmen del Negro en sede del Archivo Histórico o la segunda fase de restauración del Maristán.

Soluciones

El avance, por otra parte, recoge los problemas de movilidad existentes en los dos barrios y plantea propuestas de desarrollo futuro. Entre otras, plantea posibles soluciones para evitar que el acceso al Sacromonte se limite únicamente a la calle Peso de la Harina. La principal parte de lo recogido por el PGOU, que sugiere la construcción de una vía que comunique la abadía por detrás del cerro de San Miguel. Con ligeros cambios, el avance propone que la carretera llegue hasta el campo de fútbol ubicado junto al templo, donde además plantea la construcción de un aparcamiento en superficie para coches y otro para microbuses.

El documento señala otras soluciones encaminadas a quitar vehículos de la superficie. Algunas de ellas estarían sujetas a otros proyectos que ya valora Cultura, como el aparcamiento en la zona de Fajalauza. Otras tienen como fin servir de manera exclusiva a los vecinos, como el parking previsto en uno de los solares cercanos a Elvira.

«Son propuestas que deben negociarse aún tanto con los vecinos como con el resto de administraciones», ha precisado Fernández Madrid, que ha recordado que, con la aprobación, se abrirá un nuevo periodo de consulta para que se aporten alegaciones y sugerencias.

El concejal, que ha destacado el «ímprobo» esfuerzo realizado por los técnicos en los últimos años para compaginar el trabajo ordinario con la elaboración del plan, ha apuntado que las previsiones es que la aprobación inicial esté a mitad del año próximo. La idea es que, si no surgen complicaciones, «en 2024 tengamos la aprobación definitiva».

Fuente: Pablo Rodríguez para el Periódico Ideal
* Este párrafo ha sido ampliado y modificado por los técnicos de la Agencia Albaicín ya que la información  descrita por el periodista no era correcta.