Un proyecto artístico de luz y sonido ha logrado recrear el antiguo uso del Bañuelo, un edificio del siglo XI situado en el barrio del Albaicín de Granada que acoge los baños árabes más antiguos que se conservan en España.

La iniciativa, que se ha impulsado en la Bienal del Milenio del Reino de Granada y estará activa hasta el sábado 26 de noviembre, se extiende a las tres principales estancias de este edificio histórico, la llamada sala de refresco, donde se ha hecho uso de la imagen; la sala templada, donde impera el sonido; y la caliente, con la luz como máxima protagonista.

Concretamente, en la sala de refresco se ha instalado una proyección visual sobre dos columnas y sus característicos arcos, donde se emula la arquitectura del momento, según informaron los artistas Javier Álamo y Javier Melgar, que aseguraron que la intervención busca ‘recrear la vida, la cotidianeidad de lo que ocurría en estas salas hace mil años’.

En la llamada sala templada, la más amplia de las tres, se han usado varios extractos sonoros basados en el recorrido que hacía el agua por las estancias del Bañuelo. En la última sala, la caliente, se ha usado un montaje de luces intimistas posadas sobre las paredes para emular el fuego de las calderas que caracterizaba este lugar de calor y purificación. Todo ello, para trasladar al gran público la importancia de la arquitectura, la luz y el sonido en este emblemático baño árabe situado a los pies de la Alhambra.

Por su parte, la gerente del Consorcio del Milenio, Francisca Pleguezuelos, y el delegado de Cultura de la Junta en Granada, Pedro Benzal, destacaron la cuidada puesta en escena de esta peculiar muestra que combina las inclusión de nuevas tecnologías con el cuidado de este espacio histórico declarado Bien de Interés Cultural. De hecho, el proyecto ha contado con la supervisión de la Facultad de Bellas Artes de Granada, donde han realizado sus estudios ambos artistas.

Hasta la fecha, el Bañuelo es visitado por entre 11.000 y 12.000 personas mensualmente, por lo que se prevé que esta iniciativa incremente el interés de granadinos y visitantes por conocer este espacio único en su clase. El Bañuelo era, por su función, un edificio público que se conforma, entre otros espacios, por tres estancias principales, las tres sobre las que han actuado precisamente los artistas. La arquitectura del edificio es espectacular y destacan los techos abovedados que, gracias a sus claraboyas estrelladas -único paso de luz natural y, en la práctica, única luz de las salas- crea un ambiente espectacular para el espectador que lo visita.

El proyecto es la segunda actividad de la Bienal del Milenio Reino de Granada 2011. Arte Contemporáneo y Patrimonio, que hasta el próximo 18 de diciembre recorrerá los espacios patrimoniales más emblemáticos de la ciudad a través del arte contemporáneo. FUENTE: GRANADA HOY

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