Ocho videocámaras de vigilancia han sido ya instaladas en el Alto Albaicín para proteger el barrio Patrimonio de la Humanidad en sus lugares más sensibles. Han pasado dos años desde comienzos de febrero de 2016, cuando la Comisión de Garantías de Videovigilancia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) dio el visto bueno al proyecto presentado por el Ayuntamiento de Granada para instalar cámaras en varios puntos estratégicos del Albaicín, barrio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y especialmente azotado por el vandalismo, las pintadas y la suciedad.

 

Las videocámaras, ya instaladas pero todavía en pruebas, jalonan el recorrido de unos quinientos metros entre Plaza Larga y el Callejón del Gallo, en San Miguel Bajo y cubren el Arco de las Pesas, el Aljibe del Rey y el palacio de Dar Al Horra. Hay dos tipos de cámara. En ambas puertas del Arco de las Pesas hay sendas cámaras ovaladas con visión 360 grados ubicadas junto a las farolas ya existentes, para que el impacto visual sea mínimo.

 

En el Aljibe del Rey, sede de la Fundación Emasagra, se han instalado otras dos cámaras. Esta vez son tubulares y negras, muy pequeñas, pegadas a la pared, por lo que realmente pasan desapercibidas.

 

Puerta Monaita, Aljibe del Zenete y el Arco de Elvira están en lista de espera por el momento

 

El otro monumento protegido es el palacio de Dar Al Horra, que fue la residencia de la madre de Boabdil. Aquí hay desplegadas dos baterías de a dos cámaras cada una, ya que los callejones zigzaguean y hay que cubrir todos los ángulos. También se ha optado en este lugar por las pequeñas cámaras tubulares que cubren todo el espectro desde el Callejón del Gallo hasta el Callejón de las Monjas.

 

Las cámaras instaladas en el Albaicín, una a una.

 

Cabe recordar ahora que «en todos los casos, las videocámaras no visionan zonas residenciales y sólo grabarían en paredes», como remarcó el TSJA tras analizar el expediente y dar vía libre a su colocación.

 

Falta la otra mitad

El Bajo Albaicín, sin embargo, sigue a la espera de las videocámaras y, también, de una contundente acción de limpieza. Si en el Alto Albaicín, tanto el Arco de las Pesas como Dar Al Horra ha visto que las fachadas han sido limpiadas de pintadas, Puerta Monaita, el Aljibe del Zenete y el Arco de Elvira están completamente degradados.

 

Si bien es cierto que la zona de la Cuesta Beteta ha quedado aseada por la intervención municipal contra las pintadas y luce limpia, los monumentos en sí, que necesitan una autorización especial para ser adecentados -ha sido la Junta quien ha limpiado el Arco de las Pesas-, están completamente pintarrajeados.

 

Dos años después, las videocámaras comienzan a ser instaladas para proteger un patrimonio milenario que debería siempre respetarse.

FUENTE: IDEAL

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