¿Qué es el Patrimonio Mundial?

El Patrimonio es el legado que hemos recibido del pasado, lo que vivimos en el presente y lo que transmitimos a las generaciones futuras. Todos los países poseen Sitios y Monumentos de interés local o nacional, pero para que este «patrimonio nacional» sea considerado también «patrimonio mundial» tiene que poseer un «Valor Universal Excepcional» (VUE); es decir, que tenga una importancia cultural o natural tan extraordinaria que transcienda las fronteras del país, poseyendo un especial significado para la Historia de la Humanidad.

La UNESCO, mediante la celebración en Paris de la «Convención sobre la protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural» de 1972, fijó las bases para su protección mediante la creación de la Lista de Patrimonio Mundial.

España cuenta con 48 bienes, naturales y culturales, declarados Patrimonio Mundial y 20 reconocidos como Patrimonio Inmaterial. Es, tras Italia y China (empatados con 55 bienes), el tercer país con mayor número de bienes incluidos en la Lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La UNESCO es el área de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que se encarga de la Educación, la Ciencia y la Cultura. Se fundó en 1946, tras la II Guerra Mundial. Se trata del organismo internacional más prestigioso y efectivo para la salvaguarda del patrimonio cultural.

El primer proyecto de envergadura de la UNESCO en relación a la protección del patrimonio se llevó a cabo en 1960. Consistió en poner a salvo 22 monumentos, entre los que se encontraban los templos de Abu Simbel, en peligro de desaparición de la región de Nubia (sur de Egipto y norte de Sudán) a causa de la construcción de la presa de Asuán. El éxito obtenido estimuló otras campañas de salvaguarda, como la de Venecia en Italia, la de Mohenjo Daro en Pakistán y la de Borobudur en Indonesia.

Por primera vez se tomó conciencia de que la protección del patrimonio era una responsabilidad compartida; y que correspondía a la Comunidad Internacional velar por este legado y trasmitirlo a las generaciones futuras. . El éxito obtenido estimuló otras campañas de salvaguarda, como la de Venecia en Italia, la de Mohenjo Daro en Pakistán y la de Borobudur en Indonesia.

A partir de este momento UNESCO e ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios creado en 1965) inician la elaboración de un proyecto de convención sobre la protección del patrimonio cultural. La Convención para la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, celebrada en Paris en 1972 por la UNESCO en su diecisieteava conferencia, fijó las bases para la protección de los Sitios y/o Monumentos declarados Patrimonio Mundial.

La Convención del Patrimonio Mundial, en su política de defensa y valoración del patrimonio cultural y natural, ha encontrado uno de sus grandes éxitos en las declaraciones de Patrimonio Mundial. Este título de Patrimonio Mundial o Patrimonio de la Humanidad se confiere a los Sitios y/o monumentos del planeta que tienen un Valor Universal Excepcional (VUE).

En la Convención de Paris se definió lo que se consideraba Patrimonio Cultural y Natural, con objeto de formar el catálogo o la Lista de Patrimonio Mundial, la cual está formada por tres tipologías genéricas de bienes:

  • Culturales
  • Naturales
  • Mixtos, los que responden parcial o totalmente a las definiciones de patrimonio cultural y patrimonio natural

El Comité del Patrimonio Mundial es el responsable de la aplicación de la Convención y está compuesto por 21 Estados Parte de la UNESCO elegidos en la Asamblea General por un mandato máximo de 6 años. La tarea fundamental de los 21 consiste en decidir la inscripción o no de los bienes candidatos a la declaración de Patrimonio Mundial, examinar los informes del estado de conservación de los bienes ya inscritos, pidiendo a los Estados Partes que adopten las medidas oportunas en caso de que los sitios no estén bien administrados; y la inscripción de aquellos bienes amenazados en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro. Igualmente el Comité es el encargado de asignar, según las necesidades, las distintas partidas económicas del Fondo de Patrimonio Mundial.

Para cumplir este cometido, el Comité celebra una reunión anual que se denomina así mismo Comité de Patrimonio Mundial. A esta reunión asisten los miembros de Comité (los 21 Estados Parte de la Convención) elegidos durante la Conferencia General de la UNESCO por un período de seis años. Igualmente asisten a la reunión aquellos Estados Parte que así lo deseen en calidad de observadores, los Órganos Consultivos y el Centro de Patrimonio Mundial.

El Comité, para el cumplimiento de las funciones que le han sido encomendadas cuenta con el apoyo de distintos órganos consultivos. La tarea fundamental de estos es la evaluación de nuevas candidaturas a Patrimonio Mundial. Los Órganos que asesoran al comité son tres:

  • El Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), que es una organización no gubernamental con sede en París. Se fundó en 1965 y su objetivo consiste en promover la aplicación de la teoría, la metodología y las técnicas científicas a la conservación del patrimonio arquitectónico y arqueológico. Su labor se basa en los principios de la Carta Internacional sobre la Conservación y la Restauración de Monumentos y Sitios (la Carta de Venecia) de 1964.

Dentro del marco de la Convención la función de ICOMOS consiste en evaluar los bienes propuestos para ser incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial, supervisar el estado de conservación de los bienes culturales del Patrimonio Mundial, estudiar las solicitudes de asistencia internacional presentadas por los Estados Parte y prestar su contribución y apoyo a las actividades de formación de capacidades.

  • El Centro Internacional de Estudios de Conservación y Restauración de Bienes Culturales (ICCROM). es una organización intergubernamental internacional con sede en Roma. Fue creado por la UNESCO en 1956 y, de acuerdo con sus estatutos, sus funciones consisten en llevar a cabo programas de investigación, documentación, asistencia técnica, formación y sensibilización pública para fomentar la conservación de los bienes muebles e inmuebles del patrimonio cultural.

Dentro del marco de la Convención la función del ICCROM consiste en ser el colaborador prioritario en la formación sobre patrimonio cultural, supervisar el estado de conservación de los bienes culturales del Patrimonio Mundial, estudiar las solicitudes de asistencia internacional presentadas por los Estados Parte y prestar su contribución y apoyo a las actividades de formación de capacidades.

  • La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) fue fundada en 1948 y reúne a gobiernos nacionales, ONG y científicos en una asociación mundial. Su misión consiste en influir, alentar y ayudar a las sociedades de todo el mundo a conservar la integridad y la diversidad de la naturaleza y velar por que el uso de los recursos naturales sea equitativo y sustentable desde un punto de vista ecológico. La sede de la UICN se encuentra en Gland (Suiza).

Dentro del marco de la Convención la función de la UICN consiste en evaluar los bienes propuestos para su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial, supervisar el estado de conservación de los bienes naturales del Patrimonio Mundial, estudiar las solicitudes de asistencia internacional presentadas por los Estados Parte y prestar su contribución y apoyo a las actividades de formación de capacidades.

UNESCO

Convención del Patrimonio Mundial

La UNESCO está conformada actualmente por 193 Estados Miembro y 11 Miembros Asociados. España forma parte de ella a partir del 30 de enero de 1953, siendo Director General de la UNESCO, desde 1987 hasta 1999, Federico Mayor Zaragoza, Además, España ha sido miembro del Consejo Ejecutivo, principal órgano de gobierno de la UNESCO, desde el 2007 hasta el 2015.

Los Estados Parte del Patrimonio Mundial son aquellos países que han ratificado la Convención de 1972. Actualmente, el número de Estados Parte suman un total de 194 países signatarios, siendo una de las Convenciones de la UNESCO con mayor numero de Estados Miembro. España se adhirió a la Convención en 1982.

Cada Estado Parte tiene la obligación de proteger, conservar, rehabilitar y transmitir a las generaciones futuras el patrimonio cultural y natural situado en su territorio con sus propios medios y esfuerzo y, si no fuera suficiente, podrá recibir ayuda internacional de carácter financiero y/o técnico.

Para organizar toda esta política de protección la UNESCO creó en 1977 el Comité del Patrimonio Mundial, que es el Órgano responsable de la aplicación de la Convención. Se reúne una vez al año y está compuesto por una selección de 21 de los Estados Parte de la Convención, elegidos en la Asamblea General de la Convención por un mandato máximo de seis años. Su composición se renueva por partes periódicamente. Este sistema de elección de miembros garantiza la representación equitativa de las diferentes regiones y culturas del mundo.

Igualmente, a la reunión del Comité asisten aquellos Estados Parte que así lo deseen en calidad de observadores, los Órganos Consultivos y el Centro de Patrimonio Mundial. Este último, creado en 1992, realiza las funciones de Secretaría Permanente del Comité de Patrimonio Mundial, siendo el nexo entre los Estados Parte y el Comité de Patrimonio Mundial y el punto de enlace central y coordinador en la UNESCO de todos los asuntos relacionados con el Patrimonio Mundial.

La tarea fundamental del Comité es examinar el estado de conservación de los sitios inscritos en la lista de Patrimonio Mundial, deliberar las propuestas de inscripción de nuevos bienes candidatos y la inscripción o retirada de aquellos bienes amenazados en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro. Igualmente el Comité es el responsable de asignar las distintas partidas económicas del Fondo de Patrimonio Mundial según las necesidades que se presenten.

España fue miembro del Comité entre los años 1991 y 1997 y de nuevo entre 2005 y 2009. Ese año acogió la celebración de su 33ª Sesión, que tuvo lugar en la ciudad de Sevilla, comprometiéndose a permanecer en el Comité un máximo de cuatro años, en lugar de los seis que permite la Convención, a fin de facilitar la presencia de otros Estados en su seno. En la actualidad España vuele a formar parte de dicho Comité desde 2017.

Delegación Permanente de España ante la UNESCO

Proceso de candidaturas en España

Lista del Patrimonio Mundial en España

Creada en 1991 tras el primer encuentro de las Ciudades del Patrimonio Mundial que tuvo lugar en Quebec (Canadá), la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial (OCPM) fue oficialmente fundada el 8 de septiembre de 1993, en Fez (Marruecos), La Organización representa una inteligencia colectiva sobre todas las cuestiones relacionadas con la gestión urbana de un bien del Patrimonio Mundial y une a más de 300 ciudades que tienen en su territorio un sitio inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

En el seno de la Organización, estas ciudades están representadas por sus alcaldes, que constituyen la Asamblea General, autoridad suprema de la OCPM que se reúne cada dos años. La Organización tiene su sede en la Ciudad de Quebec, Canadá.

Los objetivos principales de la OCPM pretenden contribuir a la implantación de la Convención del Patrimonio Mundial, a favorecer la cooperación y el intercambio de información y peritaje en relación con la conservación y gestión del patrimonio, y a desarrollar un sentido de solidaridad entre las ciudades miembros.

La OCPM no es un órgano consultivo del Comité del Patrimonio Mundial, por lo que sus decisiones no son vinculantes. Pero su misión de consultoría y asistencia técnica, dedicándose a ayudar a las ciudades miembros a adaptar y perfeccionar su modo de gestión con arreglo a las exigencias particulares atribuibles a la presencia de Sitios inscritos por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial, es fundamental.

Para una mejor gestión e implantación tanto de sus proyectos como para la consecución de sus objetivos, la OCPM se estructura en seis Secretarías Regionales cuya misión principal es ser un punto de enlace entre las ciudades participantes de su región y la Secretaria General de la OCPM.

El 18 de septiembre de 2001, se constituyó en Córdoba la Secretaría Regional de Europa del Sur  y Mediterráneo, a la que pertenece la ciudad de Granada, con el fin de establecer una red de ciudades integrantes de la OCPM que propicie la puesta en marcha de proyectos comunes y contribuya a fortalecer los lazos de cooperación entre estas ciudades que comparten un marco geográfico, histórico y cultural común.

Todos los años, desde nuestra Secretaria Regional se nos invita a festejar la Efeméride de la Fundación de la OCPM con la celebración del Día de la Solidaridad de las Ciudades Patrimonio Mundial. Con este motivo, hasta el estallido de la pandemia de la Covid-19 en marzo de 2020, el Ayuntamiento de Granada –a través de su Agencia Albaicín– y el Patronato de la Alhambra y el Generalife, en colaboración con la gran mayoría de instituciones, asociaciones y colectivos implicados en el barrio albaicinero, venia organizando durante el fin de semana más cercano al día 8 de septiembre que ese año tocara, una gran variedad de actividades culturales gratuitas dirigidas a todos los públicos.

OCPM

Secretaría Regional de Europa del Sur y Mediterráneo (OCPM)

Patrimonio Mundial en Granada

En Granada el Patrimonio Mundial está representado por la «Alhambra, el Generalife y el Albaicín». Fue en 1984 cuando se inscribió la Alhambra y el Generalife, siendo el primero de los 5 primeros monumentos españoles en ser declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO. Diez años más tarde, en 1994, un equipo internacional de técnicos de la UNESCO visitó el Albaicín para evaluar in situ la candidatura del barrio a ser incluido en la Lista del Patrimonio Mundial. El Comité del Patrimonio Mundial, en sesión celebrada el 17 de diciembre de 1994, aprobó por unanimidad la propuesta de incluir al barrio del Albaicín en la Lita de Patrimonio Mundial, como extensión del bien ya inscrito «Alhambra y Generalife», dándose una ampliación sustancial del bien protegido, que desde entonces pasó a estar compuesto por dos de las cuatro áreas en que se encentra sectorizado el Conjunto Histórico Declarado de Granada.

Como ya hemos dicho, para que un Sitio o Monumento sea incluido en la Lista del Patrimonio Mundial por la UNESCO tiene que poseer un Valor Universal Excepcional (VUE). Y este VUE se justifica mediante el cumplimiento de, al menos, alguno de los 10 criterios de selección establecidos por el Comité del Patrimonio Mundial en la «Directrices Prácticas para la aplicación de la Convención del Patrimonio Mundial». Son criterios de carácter cualitativo y sirven para evaluar el VUE.

Además de cumplir con alguno de estos criterios de evaluación, todos los bienes propuestos para formar parte de la Lista de Patrimonio Mundial deben cumplir tres requisitos obligatorios:

  • En el caso de los bienes propuestos bajo los criterios 1 al 6, éstos deben cumplir en su concepción, materiales y ejecución con el principio de autenticidad. Con ello se persigue evitar las reconstrucciones que no estén apoyadas en documentación científica del original. Esta autenticidad se puede medir a través de los atributos que conforman el valor cultural del bien (forma, diseño, materiales, entorno, …)
  • La integridad, que no es otra cosa que evaluar el estado de conservación del bien y sus atributos en relación con otros bienes semejantes del mismo periodo. En los bienes culturales esto se refiere al material físico del bien y/o sus características significativas, mientras que para los bienes naturales atañe a los procesos biofísicos y las características de la tierra. Tanto es así que la propuesta de inscripción debe ir acompañada de una declaración de integridad.
  • Contar con una protección jurídica y unos mecanismos de gestión reglamentados, ya sean institucionales o tradicionales.

En el caso Granada, todos estos requisitos se cumplen y los criterios por los que fue incluida la Alhambra y el Generalife en 1984 y por tanto justificado su VUE, fueron los criterios I, III y IV: por representar la Alhambra, junto con los jardines del Generalife, una realización artística única; y constituir un extraordinario ejemplo arquitectónico que ilustra la etapa islámica en España.

Diez años más tarde, la ampliación del Sitio al barrio del Albaicín se justificó bajo el criterio  IV, por conservar tanto la fisonomía urbana original como diversas construcciones medievales. En este sentido, el Comité expresó el deseo, ya apuntado por las autoridades españolas, de que una amplia protección de la zona asegurase el que su entorno visual no fuera dañado por construcciones modernas.

El conjunto que forma parte del Patrimonio Mundial comprende la Alhambra (siglos XIII-XIV), que incluye a su vez los jardines del Generalife (siglo XIV), y el barrio del Albaicín (siglos XI-XVIII, principalmente). Las dependencias de la Alhambra se dividen en los Palacios Nazaríes, la Alcazaba (su parte militar y más antigua), la Medina (compuesta por restos arqueológicos y jardines) y el Palacio de Carlos V, que alberga el Museo de la Alhambra y el Museo de Bellas Artes. A todo esto hay que sumar la dehesa del Generalife.

Por su parte, el Albaicín es un barrio residencial de la ciudad desde el que se divisa la Alhambra, en el que todavía quedan restos de la muralla árabe, así como de las diferentes puertas como la puerta Elvira o algún palacete islámico. En el Albaicín se fusiona el entramado urbano islámico y sus edificios conservados con la arquitectura civil y religiosa del renacimiento y del barroco, dando al conjunto una singularidad única.

También la importancia de Granada como ciudad, desde el punto de vista histórico, es consecuencia del declive que sufrió el Califato de Córdoba a finales del siglo X, con lo que se convierte en la capital musulmana más importante de al-Andalus hasta 1492. El Albaicín fue corte de los monarcas Ziríes en el siglo XI y se considera el último reducto musulmán antes de ser expulsados totalmente de Granada sus últimos moradores islámicos, los moriscos.

Por último, es importante tener en cuenta el marco físico de la ciudad de Granada, en el que se halla situado el Sitio Patrimonio Mundial. Ubicada al Este de Andalucía, posee una diversidad geográfica admirable, pues dispone de costa (Motril) y montaña (Sierra Nevada, con el Mulhacén como pico más alto de la Península Ibérica), y se ubica sobre dos colinas. La ciudad está atravesada por tres ríos y, concretamente, en la parte alta del río Darro se ubican la Alhambra y el Generalife en una colina; y  el Albaicín en la colina de enfrente, derramando sus calles hacia el encuentro con ellos.

No en vano, hay que recordar que el Sitio Patrimonio Mundial con mayor extensión declarado en España es el «Alhambra, Generalife y Albaicín».

Todos los años, la Alhambra y el Albaicín (#UnidosPorElPatrimonio) se unen para conmemorar tan importante efeméride como fue la firma en París de la Convención de Patrimonio Mundial Cultural y Natural, el 16 de noviembre de 1972. Todos los años, ese día y los del fin de semana más próximos, El Ayuntamiento de Granada –a través de su Agencia Albaicín– y el Patronato de la Alhambra y el Generalife celebramos el Día Internacional del Patrimonio Mundial, con un amplio programa de actividades culturales gratuitas por toda la ciudad y para los públicos.

Otras inscripciones de la UNESCO en Granada

Además de la Lista del Patrimonio Mundial, la UNESCO cuenta con otros instrumentos de protección o Inscripciones Universales que afectan al reconocimiento de la riqueza patrimonial cultural y natural de Granada como ciudad, como son las declaraciones del «Flamenco» como Patrimonio Cultural Inmaterial, o la de «Granada. Ciudad de la Literatura» como Ciudades Creativas.

Otras declaraciones que otorga la UNESCO y que contribuye al reconocimiento patrimonial de Granada como provincia, son las inscripciones de las «Capitulaciones de Santa Fe (1492)» en el Programa Memoria del Mundo, la declaración de «Sierra Nevada» como Reserva de la Biosfera, o el reconocimiento como tal del «Geoparque de Granada», en la zona del Altiplano.