La recuperación del edificio de la Cuesta del Chapiz, presupuestada en 2,5 millones de euros, se ejecutará con fondos del Plan Alhambra

Fachada del Carmen del Negro. 2020 | Periódico Ideal

El Carmen del Negro, situado en la Cuesta del Chapiz, se convertirá en la futura sede del Archivo Histórico Municipal. El Ayuntamiento de Granada se encuentra a la espera de que la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía dé su visto bueno al proyecto, que supondrá el traslado del riquísimo fondo documental de la ciudad desde su ubicación actual en el Palacio de los Córdova. El objetivo, según confirman desde el equipo de gobierno, es que las obras arranquen «lo antes posible» para que el depósito pueda abrirse al público en la nueva localización «en 2024».

«Se trata de una decisión política», asegura el alcalde de Granada, Paco Cuenca. El regidor destaca que la ciudad va a aprovechar 2,5 millones de euros procedentes del Plan Alhambra, un programa de financiación extraordinaria impulsado por la Junta de Andalucía, para rehabilitar «un espacio patrimonial de enorme interés como es el Carmen del Negro». El inmueble se ubica en una parcela contigua al Palacio de los Córdova que hunde sus raíces hasta la etapa nazarí.

1. Carmen del Negro
Este edificio es de mediados del siglo XX con decoración ‘neomudéjar’. Cuenta con tres plantas: baja, primera y segunda. Dispondrá de dos salas de exposiciones de unos 25 m2 en la planta baja y en la primera planta habrá un taller de encuadernación y otro de restauración.

2. Edificio Archivo
Contará con tres plantas: sótano, baja y primera. En la planta baja además de despachos y salas de reuniones de ubican cinco depósitos de legajos de unos 170 m

La memoria del proyecto, a la que ha tenido acceso este periódico, constata que los terrenos probablemente acogieron las huertas de Dar al-Baida, la antigua residencia aristocrática que ahora alberga la Escuela de Estudios Árabes. De aquella época resta la estructura aterrazada. El nombre, sin embargo, es posterior y se debe a un molino que se erigió allí. En los siglos siguientes, la parcela albergó también el hogar de Juan Latino, celebérrimo personaje de la Granada renacentista. Hijo de una esclava africana, se desempeñó como poeta y ostentó la cátedra de Gramática y Latín de la Universidad.

El inmueble actual, que se encuentra muy deteriorado, se construyó más tarde y fue reformado en múltiples ocasiones a lo largo de los siglos XIX y XX. A comienzos del 2000, el gobierno municipal de José Torres Hurtado* planeó ubicar allí la sede del Archivo Histórico Municipal. Redactó un proyecto y comenzó los obras, que quedaron abandonadas sin llegar a término. De la operación da testimonio el esqueleto de hierro y hormigón del edificio, «una mancha naranja» que, según Cuenca, hay que «borrar» por su impacto visual en el valle del Darro.

«El proyecto pretende que los fondos se mantengan en un excelente estado de conservación y, al mismo tiempo, lograr un espacio expositivo de primer nivel que se alimente de las joyas que guarda el archivo»
PACO CUENCA, Alcalde de Granada

Los planes del gobierno municipal pasan por retomar aquella idea y trasladar allí los fondos históricos de la ciudad. Como refleja el proyecto, se va a restaurar el edificio que da a la Cuesta del Chapiz, que servirá de entrada y albergará salas expositivas y baños. El jardín mantendrá el arbolado que tiene en la actualidad y se terminará de ejecutar la estructura, que contará con tres niveles y un sótano.

La planta baja se acondicionará con todo lo necesario para que funcione como almacén documental. La intermedia será visitable y se dotará de un espacio de consulta y otro de carácter expositivo con un sistema de correderas que permita archivar en vertical. La planta superior tendrá un tratamiento ajardinado con la idea de conseguir una mejor integración del inmueble en el valle.

Como destaca el alcalde, el proyecto pretende «que los fondos se mantengan en un excelente estado de conservación y, al mismo tiempo, lograr un espacio expositivo de primer nivel que se alimente de las joyas que guarda el archivo».

Exhibición

El Palacio de los Córdova, sede actual de la institución, apenas permite dar a conocer los fondos que guarda. Aunque está dotado de una pequeña sala de consulta que, en ocasiones, se ha habilitado como lugar expositivo, sus características no son las más indicadas para guardar, conservar y exhibir un depósito que es un tesoro en sí mismo.

Aunque el archivo cobró forma con la constitución del cabildo granadino, antecedente del actual ayuntamiento, conserva fondos anteriores incluso a la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos. «Guarda un legado riquísimo, con documentos medievales, pero también vinculados a la constitución y el desarrollo mismo de las instituciones de Granada, originales de los primeros mapas, arras del reparto de tierras nobiliarios, grabados antiguos, imágenes de los pioneros de la fotografía…Es de una potencia enorme», apunta Cuenca.

El primer edil está convencido de que el traslado facilitaría la exhibición de unos fondos que «dan para alimentar un espacio expositivo sobre la propia historia de la ciudad». Al mismo tiempo, liberaría la actual sede, que podría tener otra función. Por el momento, el Ayuntamiento está estudiando diferentes opciones, entre las que se encuentra la conversión museística del Palacio de los Córdova. «Se están analizando fondos, capacidades y soluciones de accesibilidad del edificio», señala el regidor.

Una parcela con más de ocho siglos de historia

El Carmen del Negro es uno de esos rincones de Granada en los que la historia se respira. Como recoge la memoria del proyecto de rehabilitación del inmueble, parte de la parcela permanece prácticamente inalterada desde tiempos nazaríes.

Ocho siglos atrás, el lugar era una zona de huertas vinculada a Dar al-Baida, nombre con el se conocía la Casa del Chapiz, actual sede de la Escuela de Estudios Árabes. Según la documentación, se cree que los terrenos del Carmen del Negro formaban parte del recinto con un uso meramente agrícola que aún puede advertirse en su configuración aterrazada.

La parcela conserva otros tesoros antiguos. Uno de los más interesantes es la acequia de Axares, que tomaba agua del Darro y, según los expertos, la transportaba en dirección a la mezquita mayor. La canalización, de origen zirí, se mantiene hoy por debajo de la calle San Juan de los Reyes. Asociado a ella se encontraba un molino que llevaba el nombre del Negro y que acabó por identificar a la parcela.

De esta estructura no quedan restos, aunque, como destaca la memoria, puede conocerse su configuración gracias al testimonio que dejó Ambrosio de Vico en su célebre Plataforma de Granada. El mapa del alarife revela la acequia, la zona de huertas y las casas árabes de Dar al-Baida más allá de los muros interiores del Albaicín.

Del carmen en sí, los primeros testimonios aparecen en la cartografía de Dalmau, que data de 1796. A finales del XIX, las fotografías de Laurent reflejan que el inmueble ya tenía una configuración muy similar a la actual. Solo entrado el siglo pasado, cuando el Ministerio de Instrucción Pública realizó una planimetría exhaustiva de la ciudad, se puede observar que el edificio ocupa todo el frente de fachada que da a la Cuesta del Chapiz.

En todos los testimonios, se resalta la conservación deficiente del carmen, que a principios de los 2.000 vivió los primeros intentos serios de reforma. Entonces, el Ayuntamiento de Granada escogió el solar como sede del nuevo Archivo Municipal. Las obras arrancaron, pero quedaron paralizadas pronto. Como resultado, se conserva el esqueleto de hormigón del inmueble, un espacio que ahora recuperará la actividad para albergar los fondos históricos de la ciudad.

Un tesoro de tiempos de los Reyes Católicos

Los anaqueles del archivo municipal conservan un tesoro de tiempos de los Reyes Católicos. El depósito se originó tras la conquista de la ciudad en 1492, pero guarda también importante documentación previa. Algunas de estas piezas se han expuesto en alguna ocasión. Hay, por ejemplo, órdenes y papeles de venta de época nazarí, testamentos medievales y provisiones sobre algunas de las fortalezas que servían de escudo en torno al antiguo reino de Granada.

Sin embargo, el grueso de la documentación histórica tiene como hito principal la conquista de la ciudad y los años inmediatamente posteriores. A este periodo corresponden, por ejemplo, el original de la pragmática por el que los monarcas ordenan que no se cobren tasas a los mercaderes de las ciudades tomadas a los nazaríes o el traslado de la carta que Albucacín el Muleh, alcaide de Granada, envió a Hernando de Zafra, secretario de los reyes y uno de los principales negociadores de la toma, para la entrega de la capital.

De esta época, destacan también las primeras ordenanzas de la Alhambra, los documentos en los que se nombra a los alarifes y alamines de la ciudad, los primeros testimonios de recaudación del diezmo o la provisión para que el Conde de Tendilla, uno de los máximos responsables de Granada tras la conquista, tenga las llaves de las morerías. Hay varios testimonios también de alfaquíes en los que se refleja uno de los primeros proyectos urbanísticos de los Reyes Católicos, el ensanche de lo que hoy es Plaza Nueva. También está documentado el proceso por el que las Comendadoras de Santiago se aposentaron en su actual ubicación o la ampliación de Bib Rambla, con las casas que debían derribarse y las tasas que debían de pagarse a sus propietarios.

Un viaje de siglos
Todos estos tesoros no han permanecido siempre en su ubicación actual, el Palacio de los Córdova. Muy al contrario, han hecho un viaje de siglos a través de la ciudad que arrancó en La Madraza. Fue en la antigua universidad impulsada por Yusuf I donde los Reyes Católicos instalaron en 1500 la primitiva Casa del Cabildo, germen del Ayuntamiento. Los primeros documentos se conservaban, como ordenaron los monarcas, en un arcón de tres llaves.
A medida que pasaron los siglos y los fondos se incrementaron, se empezaron a guardar los documentos en las casas cercanas. De esa etapa se conserva aún en el Consistorio un gran arca con la inscripción «Granada manda hacer esta caja siendo corregidor D. Luis de Guzmán y Vázquez. Año 1618». Sin embargo, el expolio fue una constante, lo que hizo que muchos documentos se perdieran con el tiempo.
En 1858, con el traslado del Ayuntamiento al antiguo exconvento de los Carmelitas Calzados, su sede actual, el archivo tomó el mismo camino. Durante más de un siglo, los fondos permanecieron en la plaza del Carmen. Solo en 1983, tras la adquisición del palacio de los Córdova, se decidió llevar el depósito histórico a su ubicación presente.

Otros documentos aportan luz sobre la vida en la ciudad con los Reyes Católicos. Es el caso de los salvoconductos otorgados a comerciantes como Hamete Hatab, Mahamed de Alcamaque o Hamed el Moratali para viajar a la Berbería y regresar a Granada. O una petición del calderero musulmán Giber, vecino de Çacaya Talbaçeri, para que el escribano mayor del cabildo municipal dé testimonio de que es granadino y mora en la ciudad junto a su mujer y sus hijos.

Grabados y mapas

Vistas y mapas son otros de los tesoros de la colección. Entre estos destacan los grabados de Georgius Hoefnagle estampados en planchas de cobre que dan cuenta de Granada y Loja en el siglo XVI o los realizados por Francisco Heylan donde aporta información del conflicto religioso que se vivía en la ciudad en el XVII. También está la Plataforma de Granada, en la que Ambrosio de Vico refleja una imagen de la urbe en el XVII. Hay también ejemplares destacados de época romántica con autores como David Roberts, Alfred Guesdon o Nicolas Chapuy.

El archivo guarda también importantes fotografías. Por su antigüedad y por la información clave que aportan destacan las 40 tomas de Charles Clifford realizadas entre 1854 y 1862. También se conservan imágenes de los pioneros granadinos, como José García Ayola, Enrique Linares, Rafael Señán, Abelardo o Rafael Garzón, entre otros. También una parte destacada de las imágenes que Manuel Torres Molina, histórico fotógrafo de la ciudad, tomó a lo largo del siglo pasado.

Entre las series, se conserva una voluminosa colección de libros con las actas capitulares que cubre prácticamente cinco siglos de historia municipal, los que van de 1497 a 1992. También hay casi una veintena de volúmenes que guardan las cédulas y reales provisiones emitidas entre 1490 y 1801 y un conjunto de carpetas con las pruebas de los Caballeros XXIV, antecedentes de los actuales concejales, entre los años 1742 y 1825.

Fuente: Pablo Rodríguez para el periódico Ideal
* No fue el gobierno de Jose Torres Hurtado, sino el tripartito de José Moratalla el que planeó ubicar allí la ampliación del Archivo Histórico Municipal sobre la parcela situada encima de la del Palacio de los Córdova. Para ello con la financiación de los Fondos Europeos -Programa Operativo Local- se  redactó un proyecto cuyo arquitecto fue Luis Feduchiy se comenzaron las obras en 2002, las cuales quedaron paralizadas por falta de financiación con el gobierno de José Torre, siendo concejal de Urbanismo Luis Gerardo Garcia-Royo
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