«Gitanos de Granada: Sacromonte en la década de los 60», ubicada en el Centro Sociocultural Gitano Andaluz, es una exposición impulsada por la Junta de Andalucía y cuenta con más de 30 fotografías tomadas por Jean Pierre Liégeois

El Centro Sociocultural Gitano Andaluz (CSGA), de Granada, acoge desde este lunes, la muestra fotográfica «Gitanos de Granada: Sacromonte en la década de los 60». La exposición, que estará vigente hasta el 21 de mayo de 2022, está compuesta por más de 30 fotografías en blanco y negro cedidas por el sociólogo francés Jean Pierre Liégois, ex profesor de la Universidad René Descartes en Paris. El tema central de la misma será la vida de los gitanos que habitaban en el Sacromonte en la década de los 60.

La iniciativa se enmarca dentro de las actividades propias que organiza el Centro Sociocultural Gitano Andaluz tras el impulso que ha recibido por parte de la Delegación de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, con el objetivo de promocionar y dinamizar sus proyectos así como servir de instrumento para fomentar los valores de la cultura gitana y conocer su contribución al acervo cultural andaluz.

El delegado de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación en Granada, Manuel Montalvo, ha afirmado durante la inauguración que «con esta exposición de fotografías de Jean Pierre Liégeois se quieren dar a conocer no solo los rostros de las personas que vivían en este asentamiento de la ciudad de Granada en 1966 sino también los oficios que algunos de ellos y ellas realizaban, las vistas panorámicas que ofrece el Sacromonte y las famosas zambras de María la Canastera o la Golondrina». En palabras del delegado, «en estos espacios las mujeres gitanas cantaban de manera inigualable los Tangos del Sacromonte y bailaban la Cachuca, la Alboreá y la Mosca, convirtiéndose así en pilares de transmisión de las costumbres y los valores culturales del pueblo gitano en Granada».

Ha destacado, además, que «el Sacromonte ha permanecido y existirá en la memoria de todos y todas por el arraigo y la fuerte identidad que los gitanos imprimieron, respetando sus valores, costumbres, folklore y gastronomía. Convirtiéndolo, en definitiva, en un lugar de embrujo, duende y magia».

A la inauguración de la muestra han asistido Jean Pierre Liégeois, autor de las fotografías, así como algunas de las personas a las que retrató en 1966, a las que el cantaor Curro Albaicín ha podido identificar gracias a su exhaustivo trabajo de recopilación de datos sobre la historia del Sacromonte.

Jean-Pierre Liégeois, sociólogo francés es, además Doctor en Sociología por la Sorbona de París y profesor honorario de la Universidad París-Descartes. Desde que en 1967 publicó su primer texto sobre la realidad gitana, no ha dejado de realizar informes sobre la situación del pueblo gitano en los países de la Unión Europea y del Consejo de Europa. Tiene una trayectoria de más de 50 años investigando las características y costumbres del pueblo gitano, entre ellos las de aquellos que vivían en el Sacromonte.

Durante la exposición ha hecho hincapié en que este se trató del primer contacto que tuvo con familias gitanas en España y que el interés por investigar sobre ellos surgió tras leer textos basados en estereotipos sobre la comunidad gitana. En palabras de Liégeois, «Hay historiadores que han conseguido racionalizar el conocimiento y dar luz a todo lo que ocurría con el pueblo gitano y estas primeras etapas de mi investigación tanto en Granada como en Guadix, para mi fueron fundamentales porque luego he podido seguir leyendo y formándome en la universidad sobre ello». Concluye, «esto que se celebra hoy puede ser el primer paso para más acontecimientos en términos de encontrar a las personas fotografiadas o a sus descendientes».

La presencia de los gitanos y las gitanas en la ciudad

Según los documentos históricos y los libros de bautismo y desposorios de diferentes parroquias granadinas como la de Santa Escolástica o San Ildefonso, la presencia de gitanos en Granada data del año 1.530. Es entonces cuando aparecen los apellidos Maya, Heredia o Cortés. Estas familias se aposentaron en lugares como la Cuesta de la Cava y San Cristóbal. Y se instalaron en el barrio de Sacromonte, como herreros, canasteros o tratantes de ganado, a raíz de la construcción de la Abadía un siglo más tarde, en el XVII. Sería en este lugar dónde los gitanos comenzaron a ofrecer sus trabajos en la fragua, a los viandantes que iban hacia Guadix.  No es hasta el año 1607 cuando queda registrada la presencia de gitanos en la ciudad de Granada como participantes de las procesiones del Santísimo Corpus Christi haciendo espectáculos de danza.

En el siglo XIX ya existen documentos escritos en los que autores como Alejandro Dumas y Carlos Davillier hacen referencia al baile de los gitanos en el Sacromonte, produciéndose un punto de inflexión a mediados del siglo XX en el que este barrio de Granada vive su edad de oro gracias a la cantidad de turistas que acudían para verlos.

El barrio disfrutó así de una reconocida fama internacional por sus cuevas, sus zambras y artistas como Curro Albaicín, Manolete y su esposa Dolores, Gabriel Fernández y su esposa María Cortes, Enrique el Canastero y otros muchos.

En 1963, como consecuencia de las lluvias torrenciales, la inundación y hundimiento de algunas de las cuevas, los gitanos del Sacromonte se ven obligados a realojarse en barracones en el barrio de la Chana, quedando totalmente desintegrada su unidad.

Curro Albaicín comenta que «el Sacromonte dejó de ser lo que era tras las inundaciones porque gran parte de su gente se desperdigó por diferentes zonas de Granada, y nunca volvieron». Tres años más tarde, en 1966 y después de la vuelta de algunos de los gitanos a su zona de origen, Jean Pierre Liégeois documenta la vida de los gitanos y las gitanas en las calles del Sacromonte.

Fuente: GranadaDigital