El artesano Manuel España fabricando las piezas de Zara Home en el taller de Granada y a la derecha parte de la colección que se vende online y en tiendas seleccionadas de seis países | Fotografías Ideal y Zara Home

Las bandejas, jaboneras, albarelos y otras delicadas piezas de baño elaboradas a mano en la tricentenaria fábrica de cerámica de fajalauza de Granada han saltado este verano a los escaparates de las tiendas más exclusivas de Zara Home en seis países europeos, desde la del madrileño barrio de Salamanca en Madrid hasta Grecia, pasando por Milán o París.

La firma de decoración del gigante Inditex ha lanzado una colección de cerámica fabricada íntegramente en el taller de la carretera de Murcia que se vende online en la web de la firma y en una selección de tiendas Zara Home de Francia, Portugal, Italia, Alemania y Grecia, lo que está suponiendo un impulso mundial de promoción para la cerámica granadina.

En España la colección se exhibe en las tiendas de Hermosilla, en Madrid, el Paseo de Gracia en Barcelona, además de en La Coruña, dos tiendas de Baleares, y el Zara Home de Marbella en Málaga.

Las 2.200 piezas, todas únicas y sujetas al azar de la impronta manual, se fabricaron bajo la dirección del artesano Manuel España en el que fuera el histórico taller del alfarero granadino Cecilio Morales, fallecido el pasado mes de mayo (corrección del articulo original donde se dice «fallecido el año pasado»).

La inspiración

«Zara Home siempre ha tenido muy presente el valor de la artesanía y la importancia de la creación de autor. Por ello nos ha inspirado llevar a cabo este proyecto en Granada, que da cabida a este tipo de productos y familias de producto en nuestras colecciones. Fajalauza nos pareció una de las cerámicas artesanas más importantes e icónicas de España», explican a Ideal desde la firma de decoración.

«La elaboración de esta cerámica sigue siendo familiar y hemos mantenido los mismos procesos, pero refrescando y reinterpretando los diseños. No hay dos piezas iguales y ahí radica su belleza y singularidad», apuntan desde Zara Home.

La cerámica de Fajalauza llegó a Europa a través de Al-Ándalus, entre los siglos XI y XII. Con el paso del tiempo los motivos geométricos originales se transformaron en ramas, flores y aves. Sus piezas formaban parte de los ajuares domésticos de todas las casas del reino de Granada. «No eran decorativas ni sofisticadas, sino funcionales, para el día a día, sencillas, populares y alegres», recuerdan.

Como hace cinco siglos

La artesanía de fajalauza apenas ha cambiado en todo este tiempo y es una de las pocas tradiciones de cerámica del final del Medievo que quedan vivas. Ahora el ‘efecto Zara’ va a ayudar a mantenerlas.

Así lo creen en el histórico taller granadino, propiedad ahora de la Fundación Fajalauza, donde se sigue trabajando como hace cinco siglos: primero se moldea la pieza en barro, se seca y se cuece en horno bizcochado, luego se baña en la cubierta blanca, que da brillo y aísla, se firma, se pinta a mano y, por último, se vuelve a cocer.

Chemi Márquez Morales, patrono de la Fundación Fajalauza, constituida por la familia de Cecilio Morales para mantener su legado, habla entusiasmado de la colaboración con Zara Home:

«Contentísimos. Es una oportunidad para que se posicione la cerámica granadina en todo el mundo. Estamos contentísimos, hemos hecho un esfuerzo extraordinario para sacarla adelante por lo que beneficios económicos no es que nos haya dejado muchos pero la promoción es impagable».

El patrono cuenta también que el artesano Manuel España trabajó «a destajo» durante mes y medio, junto a cuatro personas más contratadas para sacar adelante la colección y numerosos colaboradores. Todo bajo el estricto y exigente control de calidad de la firma.

Como anécdota, Chemi Márquez Morales apunta además que el equipo creativo de Zara se decantó para esta colección de piezas de baño por los diseños «menos vistos» como las margaritas y las flores rescatadas de los archivos históricos. La paleta cromática, eso sí, es la de siempre: el azul del cobalto, el verde del cobre y un blanco lechoso de fondo.

«El beneficio y el gran efecto de Zara es que va ayudar a mantener la fábrica viva y a que los artesanos puedan ganar dinero y vivir de su trabajo», concluye Morales feliz.

Fuente: Mercedes Navarrete para el Periódico Ideal
Fajalauza no se deja caer