El aljibe recibe su nombre de la parroquia de Santa Isabel de los Abades, levantada en 1529 sobre una mezquita (Yami Susuna) y demolida a mediados del siglo XVII. Destaca, por tanto, la íntima relación entre los aljibes y las mezquitas en el Albaicín islámico. Con 30 metros cúbicos de capacidad, tomaba el agua del ramal de la acequia de Aynadamar que entraba por la puerta de Fajalauza. Su nave es de planta rectangular con bóveda aquillada construida sin cimbra, de tipo iranio, muy inusual en la arquitectura nazarí. El exterior está muy deteriorado y parcialmente oculto, por la elevación moderna de la rasante de la calle. La boca toma forma de arco apuntado, realizado mediante una rosca de ladrillo.