La infiltración de agua al interior del inmueble ha provocado, entre otros daños, embalsamientos, grietas o derrumbes que serán ahora reparados

La Casa Ágreda se encuentra en un estado de conservación tal que ha obligado al Ayuntamiento de la capital a ejecutar una actuación de urgencia para garantizar que no se venga abajo. Esta semana han comenzado los trabajos, que supondrán un coste de 56.688 euros y que se prolongarán por un plazo de tres meses. No son las obras que este inmueble lleva más de una década esperando, pues estas están aún en pleno proceso administrativo, pero sí las que al menos reducirán los «problemas de seguridad» que han detectado los técnicos municipales en este inmueble del siglo XVI que lleva más de una década abandonado.

Casa Agreda. Fachada a calle San Juan de los Reyes | Fotografía Pepe Marín

En una visita que se realizó el pasado mes de febrero, los funcionarios del área de Urbanismo y Obras públicas dejaron negro sobre blanco la necesidad de llevar a término de forma «urgente» una intervención para paliar las partes más dañadas de un inmueble «en el que todo, en general, está muy deteriorado», escribieron en un documento al que ha tenido acceso este periódico.

En el mismo se apunta a la entrada de agua, «bien por capilaridad desde el terreno por una evacuación deficiente de las aguas pluviales, como por la entrada a través de las cubiertas», como el origen fundamental de los daños que se han abierto paso en esta propiedad. Entre los problemas que más preocupan, el desplome parcial de algunas cubiertas o de uno de los pináculos de la zona destinada a las aulas de la antigua Escuela Hogar. A esto hay que añadir que se han detectado embalsamientos de agua que han provocado daños en una escalera o roturas y desplazamientos de tejas.

Además, la sobreabundancia de vegetación y la suciedad acumulada durante años están bloqueando la salida de las pluviales en algunas zonas como la azotea. Humedades profundas por filtración, desprendimientos o abombamientos en revestimientos… un sinfín de problemas a los que se pondrá coto a través de esta intervención urgente.

Fuentes municipales aclararon que su coste se cobrará a la anterior propietaria del inmueble, la organización no gubernamental AIDE, a la que en 2015 (bajo Gobierno popular) se le concesionó por 40 años la Casa Ágreda a cambio de que desarrollase una profunda reforma en este inmueble de más de 3.000 metros cuadrados. Nunca la hizo, según consideró un juez, lo que llevó al Ayuntamiento, ya en manos de Paco Cuenca, a litigar para recuperar una propiedad, cuyas llaves obran en poder de Granada desde el año pasado.

En paralelo a esta actuación, continúa abierto el concurso de ideas que se convocó para definir cómo será el futuro centro cultural y expositivo que albergará este bien patrimonial del Albaicín.

Fuente: Sergio Gonzalez Hueso para el Periódico Ideal