El Carmen de los Cipreses es uno de los lugares más preciados y antiguos del Albaicín. Está declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento. Construido en 1780, su disposición muestra fielmente la tipología del carmen granadino: una casa principal, situada en la cota más alta de la propiedad, y diversos jardines que salvan, formando paratas (bancales), el desnivel del terreno hasta llegar a la terraza más baja, donde se sitúa un huerto.

Destaca, como comenta Carlos Jerez Mir, el artesonado de la sala principal, perteneciente a la desaparecida Casa de los Siete Moros, que fue demolida en los años setenta. El patio de la casa da paso al amplio y bello jardín, en el que sobresale la pérgola, la alberca y una glorieta de cipreses.

A su valor artístico y arquitectónico se le suma un gran valor histórico, ya que fue escenario habitual de reuniones que se producían entre los intelectuales granadinos, como Ángel Ganivet, a finales del siglo XIX. Estos celebraban aquí tertulias literarias y disfrutaban de sus hermosas vistas hacia la Alhambra.