Casa morisca ubicada en un amplio solar de la antigua Alcazaba Qadima. Aunque sufrió importantes reformas en el siglo XIX, como es el caso de la composición regular de vanos observable en su fachada, fue rehabilitada en los años ochenta del pasado siglo. Un zaguán en recodo da paso al patio cuadrado, con alberca central, pórticos en tres de sus frentes y galerías superiores. Destaca la sala superior de la crujía norte, a la que se ingresa por un arco de yesería angrelado, enmarcado por alfiz, con tacas y decoración de ataurique en las enjutas. Si esta sala se cubre con armadura policromada de lima moamares, otras dos, situadas en la crujía este, lo hacen con armaduras de limas bordones.