La notable portada manierista de doble cuerpo de esta casa palacial, ofrece una bella perspectiva desde el fondo de la cuesta al quedar avanzada sobre el resto del edificio. Su cuerpo inferior se compone de vano adintelado enmarcado por pilastras toscanas y entablamento, mientras que en el superior se dispone un balcón de forja flanqueado por pináculos de tradición escurialense sobre blasones. El remate de la portada lo forma el frontón curvo partido que aloja un escudo nobiliario. El conjunto culmina en alero de amplio vuelo con decoración de casetones y rosetas. En la esquina opuesta a la portada se eleva una torre con galería abierta de pies derechos. Tras el zaguán, se abre el patio cuadrado con columnas corintias de mármol blanco en las esquinas y zapatas de acanto.