Seis ojos ven mucho más que dos. Especialmente si están alerta las 24 horas del día, sin pestañear. Yeso, a día de hoy, sólo puede prometerlo la tecnología. La Comisión de Garantías de Videovigilancia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) dio el miércoles el visto bueno al proyecto presentado por el Ayuntamiento de Granada para instalar seis cámaras en cinco puntos estratégicos del Albaicín, barrio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y especialmente azotado por la huella de los grafitis. En una reunión de apenas 25 minutos, los integrantes de la comisión, entre ellos el propio presidente del TSJA, Lorenzo del Río, y el fiscal jefe del TSJA, Jesús García Calderón, dieron todas las bendiciones a la propuesta municipal con la que se pretende poner freno al vandalismo.

 

El alto tribunal andaluz informó favorablemente el proyecto municipal y valoró que responde a los principios de «idoneidad, intervención mínima y proporcionalidad que requiere la ley, en cuyo caso está justificada la iniciativa». Del Río garantizó además que los dispositivos no afectarán al derecho a la intimidad de las personas, ya que las cámaras se limitarán «exclusivamente» a las fachadas de los monumentos y los equipamientos que se quieren poner a salvo de las pintadas.

 

En concreto, se ubicarán en el interior del pasadizo del Arco de las Pesas, monumento que data del siglo XII, para controlar cualquier alteración en sus paredes; en la Puerta Monaita (siglo XI), en la zona exterior alta en vertical con el pie de las escaleras, con el fin de vigilar las paredes; y en el Arco de Elvira (siglo XI), instalada en la fachada de una edificación contigua para visionar sólo el arco, su fachada y el interior.

 

Palacio de Dar Al-Horra

 

El Ayuntamiento granadino prevé instalar las tres restantes en el Palacio de Dar Al-Horra (siglo XV), que fue casa de la madre de Boabdil, en concreto dos que darán cobertura visual al callejón del Gallo y al callejón de las Monjas; y una última en el Aljibe de Zenete (siglo XVI) en este caso en la pared de subida a la escalinata. «En todos los casos las videocámaras no visionan zonas residenciales y sólo grabarían en paredes», remarcó el TSJAtras analizar el expediente y dar vía libre a su colocación.

 

El pasado 22 de enero la comisión se reunió por primera vez para analizar la propuesta, pero quedó emplazada a un nuevo encuentro hasta contar con todos los informes y los elementos necesarios para determinar si la medida se ajustaba a derechos. Ayer estuvieron todos sobre la mesa. «Estaba todo muy bien hecho», apuntó a IDEALel presidente del TSJA. No sólo un pormenorizado expediente del Ayuntamiento con las ubicaciones, el modelo de los dispositivos o el tratamiento que se dará a las imágenes, sino también un informe elaborado por la Unidad de Policía Judicial adscrita a la Fiscalía Superior de Andalucía. Todo sumó.

 

Desde el Ayuntamiento se mostraron ayer, como no podía ser de otra manera, «muy satisfechos» con la luz verde al proyecto, que pretende ser una medida disuasoria a la vez que posibilitará la identificación de los autores de actos vandálicos. La concejala de Protección Ciudadana y Movilidad, María Francés, consideró que es una «buena noticia» porque contribuirá a «mejorar la imagen de la ciudad», así como a concienciar de que el patrimonio «es de todos».

 

El portavoz del equipo de gobierno, Juan García Montero, señaló por su parte que existen enclaves del Albaicín «que realmente necesitan este cuidado» y confió en que esta medida sirva como llamamiento «a quienes ven un divertimento en dañar el patrimonio».

 

Un sistema ‘inteligente’ con sensor de movimiento

Tecnología puntera para vigilar los cinco enclaves del Albaicín más castigados por los vándalos. Las seis cámaras que instalará el Ayuntamiento contarán con un sensor de movimiento de manera que únicamente grabarán cuando alguien se detenga junto a alguno de los monumentos o cuando se detecten cambios en el color o en la textura de las fachadas. «Podrán programarse para que graben sólo las circunstancias que revelen situaciones continuadas en el tiempo y en el mismo lugar», señalaron ayer desde el TSJA. En ningún caso captarán sonidos. Todo el material audiovisual se almacenará en las instalaciones de la Huerta del Rasillo. Sólo tendrán acceso los agentes de la Policía Local.

 

Los planes municipales pasan por instalar las cámaras «cuanto antes», aunque eso dependerá de lo rápida que sea la burocracia. El secretario de la Comisión de Videovigilancia tiene que elevar el informe de la reunión de ayer al presidente del TSJApara que lo refrende y lo remita a la Delegación del Gobierno central en Andalucía, que es quien debe firmar en última instancia la resolución. Estos trámites, según explica la concejala de Protección Ciudadana, no pueden demorarse más allá de dos meses. Una vez llegue el documento a Plaza del Carmen, se pondrá en marcha la maquinaria municipal para el despliegue, previa contratación, del sistema de cámaras. Según informó este periódico cuando el expediente echó a andar, el coste de la compra e instalación de los dispositivos rondará los 33.000 euros.

 

Buena acogida vecinal

 

Desde la Asociación de Vecinos del Bajo Albaicín, Lola Boloix, su presidenta, acogió con cautela el futuro desembarco de las cámaras. «Se ponen por la incapacidad de las instituciones de cortar las agresiones y por el resultado de una serie de problemas de los que adolece el barrio, que está abandonado», se lamentó, al tiempo que aseguró que «vamos a ver si son útiles, porque pueden mejorar la situación depende de donde estén».

 

Por su parte, Manuel Vargas, presidente de la Asociación de Vecinos del Albaicín confío en que «funcionen» y en que «de una vez consigamos mantener el Albaicín, tener el barrio más ‘curioso’». «Da vergüenza cómo están ahora zonas como el Arco de las Pesas», se lamentó. Consideró que con esta medida las personas que quieran actuar «se retraerán bastante».   FUENTE: IDEAL

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