El 18 de diciembre se inaugura en el Cuarto Real de Santo Domingo una exposición sobre la historia de la Cabalgata de los Reyes Magos en Granada

La Cabalgata de Reyes de Granada se remonta al 3 de diciembre de 1911, cuando el socio del Centro Artístico don Enrique Cachazo, sensibilizado con la infancia, al haber perdido a su hijo Enriquito de seis años, sugirió organizar un festival el día de Reyes, con el fin de regalar juguetes a los niños acogidos en instituciones benéficas y a los de familias necesitadas.
Así, el día 5 de enero de 1912, a pesar de haber amanecido con densos nubarrones, como por arte de magia, el cielo de Granada se fue despejando, al tiempo que las calles eran conquistadas por una multitud que esperaba contemplar el espectáculo de los Reyes Magos. A las nueve y media de la noche, Melchor, Gaspar y Baltasar acompañados por sus respectivos séquitos, partían desde la sede social del Centro Artístico en Campillo Bajo nº 27, entre una explosión de fuegos artificiales y bengalas, arropados por el aplauso y el cariño de un público entregado que abarrotaba las aceras.
Desde aquel lejano 5 de enero, la Cabalgata no ha faltado ni un solo año a su cita anual con la chiquillería granadina. Son pues, ciento once años de coloridos y rutilantes desfiles, de ternura, de sonrisas, de sueños, de magia… con el único y hermoso fin de que los niños de Granada revivan año tras año, la alegría ilusionada de ver llegar a su ciudad a sus Majestades de Oriente.
La ropa que lucen las figuras que representan a los tres Reyes Magos y a su corte, forma parte del atrezzo lucido durante las Cabalgatas de Reyes Magos desde 1912 hasta 1980 y que fue encontrado de manera accidental, en el trastero del Centro Artístico, en diciembre de 2015. Este vestuario, en el que no faltan las coronas, los turbantes, las túnicas, las chilabas, las capas y hasta los grandes plumeros, tienen un alto valor histórico, a través del cotejo fotográfico se ha podido comprobar que la mayoría de las piezas superan los ochenta años de antigüedad.
Esta es la primera exposición que Granada dedica a su Cabalgata de Reyes, con especialmente énfasis en la de 1912, por ser ésta la más antigua de Andalucía y probablemente de España y del mundo. Documentos, fotografías, pinturas, murales, dibujos, juguetes, periódicos, instrumentos musicales, ropas antiguas, estandartes… constituyen un microrrelato expositivo, desgranado a través de más de 200 piezas, muestra de la complejidad que supone la organización de la Cabalgata de Reyes, un espectáculo que año tras año ha sabido elevar a categoría de prodigio, la ilusión de los niños.