Construida en la primera mitad del XVI, en el lugar ocupado por una mezquita, era uno de los templos más pequeños y sencillos de Granada. Cubierta por armaduras mudéjares, a fines del siglo XIX se hundió la de la nave, conservándose la de la capilla mayor, la cual presentaba policromía. La original torre se encuentra tras la cabecera del templo, justo en el eje de la puerta, disposición muy poco usual en la arquitectura granadina. Dentro de la torre existe una capillita con cúpula semiesférica. Una desafortunada intervención, en los últimos años del siglo XX, supuso la sustitución de la armadura, incluido el arco que separaba la capilla mayor, por una estructura de hierro camuflada con elementos de las techumbres deshechas.