Fuente junto a la vivienda del Marqués de Rivas | Ramón L. Pérez

El Ayuntamiento firma un convenio con los regantes de la Acequia Gorda para convertir el ingenio del Realejo en un centro de interpretación.

El Ayuntamiento de Granada aprobó ayer en junta de gobierno local un convenio de colaboración con la comunidad de regantes de la Acequia Gorda del río Genil para recuperar el Molino del Marqués de Rivas, en el barrio del Realejo, como centro de interpretación del agua al ser el único molino completo existente en la ciudad de Granada.

El portavoz del equipo de gobierno y concejal de Mantenimiento, Medio Ambiente y Educación, Jacobo Calvo, anunció que el acuerdo de colaboración permitirá la intervención en el Paseo de las Palmas con el objetivo de que se use el agua para posibilitar el uso museístico de este espacio de la ciudad que permanece cerrado pese a ser una auténtica joya del patrimonio industrial».

«Es una acción más importante en el barrio del Realejo, que suma, tras las entrada en funcionamiento del parque Zen, una nueva propuesta gracias a las que conseguimos diversificar el flujo turístico de la ciudad, en este caso acercando a los turistas a este barrio granadino», dijo.

Asimismo, el responsable municipal indicó que el convenio refleja la apuesta del gobierno municipal para la conservación, cuidado y recuperación del patrimonio histórico y cultural de la ciudad, «en este caso, poniendo en valor y dando a conocer el patrimonio industrial de nuestra ciudad». «Una vez que consigamos su puesta en funcionamiento, este nuevo espacio museístico se abrirá al público para que pueda ser conocido por los visitantes, la ciudadanía, los centros educativos y las personas interesadas en el patrimonio industrial, en este caso, del siglo XIX», destacó.

El acuerdo se lleva a cabo una vez que el Ayuntamiento de Granada procedió en 2020 a dejar sin efecto la cesión que en 2016 se hizo de este espacio a Fundación AguaGranada para que llevase a cabo la reapertura como museo del Molino del Marqués de Rivas. La entidad no logró encontrar fondos externos para restaurar la casa.

Molino de harina nazarí

Este inmueble contenía un molino de harina que funcionaba gracias al agua que fluía por la Gorda del Genil. Es una instalación de origen nazarí, pero parte de la estructura fue renovada en el siglo XIX. Su función estaba ligada a la del Cuartel de las Palmas, que está colindante. A finales del pasado siglo, el Ayuntamiento consiguió la cesión del molino a cambio de aumentar la edificabilidad del cuartel.

Tras varios intentos por transformar la zona, que acabó vandalizada, en 2010, el gobierno municipal sopesó recuperar el edificio para transformarlo en una zona verde e inició trabajos de urgencia, con un presupuesto de 563.000 euros, para evitar el hundimiento del histórico molino.

Tres años después, el Ayuntamiento anunció su intención de reabrir el edificio y darle un uso docente, para que los escolares conocieran cómo se realizaba la molienda. El proyecto no fructificó y el inmueble fue cedido a AguaGranada para la restauración integral del mismo y la apertura a visitas, algo que no llegó a ocurrir.

Fuente: Periódico Ideal