Construcción palacial correspondiente a la arquitectura tardía nazarí, que subraya la vitalidad institucional del Albaicín en el contexto de las guerras civiles del siglo XV. Levantado sobre restos de cimentación del palacio zirí del rey Badis y cercano a otras casas regias, como el palacio del marqués del Cenete, fue habitado por la reina Fátima, madre de Boabdil, quedando integrado tras la conquista en el monasterio de Santa Isabel la Real. Responde al tipo de casa inspirada en las de la Alhambra, con patio de doble pórtico, sala central y alhanías (alcobas) laterales, y torre mirador en un extremo. Destaca su rica decoración de armaduras, aleros y yeserías, siendo modelo áulico de inspiración para las casas moriscas del Albaicín.