Una excavación arqueológica desveló la evolución urbanística de lo que hoy es la Cuesta del Chapiz

Fachada del Carmen del Negro. 2020 | Periódico Ideal

Subiendo la Cuesta del Chapiz, por encima de la parcela municipal donde está reconstruida la casa del Gran Capitán, sede del Archivo Histórico Municipal de Granada, se encuentra el Carmen del Negro. Hoy es un edificio muy sencillo, construcción de la primera mitad del siglo XIX con portada neomudéjar que reproduce un arco de herradura apuntado con dovelas rehundidas. Se supone que está levantado sobre lo que fue la antigua morada de Juan Latino, apodado ‘el Negro’, y de ahí el nombre del Carmen del Negro.

Juan Latino es uno de los personajes más interesantes del movimiento cultural renacentista en Granada porque, aunque nació en Etiopía y llegó hasta aquí siendo niño como esclavo del Duque de Sessa, fue educado junto a su hijo Gonzalo Fernández de Córdoba en los ambientes más refinados de la época. Se convirtió en un reconocido poeta y llegó a ser profesor de gramática latina en la Universidad de Granada. Evidentemente el apelativo de el Negro tiene que ver con su origen, siendo una de las personas de etnia negra que, a pesar de su origen, consiguió ascender en la escala social granadina, algo que no era fácil, ayudado eso sí, por la familia de su benefactor.

Se dice que tuvo su casa al principio de la Cuesta del Chapiz, por debajo de las casas moriscas de Lorenzo El Chapiz y Hernán López el Feri, del Peso de la Harina, entre la antigua muralla de la medina y la del arrabal del Albaicín, coincidiendo con el actual Carmen.

Vista de Granada desde el Generalife | Alfred Guesdon, 1853 (Archivo Municipal de Granada)

Es una sencilla casa dando fachada a la cuesta y una gran parcela alargada en la parte trasera que fue jardín y huerto. Cuando se decidió que fuera la sede para el nuevo edificio del archivo municipal se hizo una excavación arqueológica que desveló en gran medida la evolución de toda la ladera, desde la Casa del Chapiz hasta el Darro. De hecho, si observamos algunas fotografías antiguas o los dibujos del francés Alfred Guesdon, comprobamos que hasta principios del siglo XX todo formaba parte de un conjunto en el que se sucedían cuatro paratas o terrazas de cultivo muy bien organizadas, a modo de franjas estrechas, alargadas, orientadas de Este a Oeste, y en la parte mas alta, la casa principal, que son las actuales casas moriscas.

La huerta del Carmen del Negro se ha mantenido casi igual desde el siglo XIV hasta la actualidad

Todo parece indicar que era parte de una misma finca aristocrática, la conocida en las fuentes árabes como Dar al-Baida o Casa Blanca, que ya existía cuando en el segundo cuarto del siglo XIV Yusuf I decidió construir la muralla del Albaicín. Si observamos su trazado, vemos que se interrumpe al llegar al camino del Sacromonte y vuelve a aparecer en el muro de contención del Darro. Las excavaciones del año 2004 demostraron que la tapia de la finca se incorporó como una parte más de la muralla aprovechando que ya estaba construida, pero también que la ladera no siempre tuvo esta configuración tan armoniosa. Antes de la construcción de la Dar al-Baida se comprobó la existencia de varias fases en la ocupación y transformación de esta ladera del Albaicín que arrancan en el siglo XIII, en época almohade. Se trata de los restos de una vivienda y un molino que se ubicaba en el extremo oriental de la parcela y que originariamente debió tomar agua de una derivación de la acequia de Axares. La ladera era muy abrupta y aprovechó una zona topográficamente más elevada que su entorno, fuera del recinto amurallado de la ciudad, para aprovechar la fuerza motriz del agua de la acequia. En la excavación se pudo identificar el cárcavo de salida y el espacio interior para ubicar el rodezno.

A finales del XIII o principios del XIV se acometió una importante reordenación de todo este espacio construyendo los grandes bancales para las huertas de primor de la Dar al-Baida. Es en este momento cuando se construye el muro de contención sur del Carmen el Negro, con la misma técnica con la que se levantaron las murallas urbanas, y se procedió a rellenar para construir una gran terraza de cultivo. La minuciosa excavación, que como vemos no siempre descubre grandes edificios sino también construcciones e infraestructuras que pasan desapercibidas pero conforman el paisaje, demostró que las capas de tierra que se fueron vertiendo en la ladera para crear una superficie horizontal y la construcción del muro de contención, se entrelazaban entre sí de tal forma que parecen un gigantesco muro de tapial que se coronaba con la tierra fértil destinada a ser cultivada. Las terrazas superiores están ocupadas hoy día por las escuelas del Ave María y la inferior por el palacio de los Córdova.

Detalle del muro de aterrazamiento del siglo XIV | Agencia Albaicín, 2004

¿Cuándo y quién mandó construir esta gran obra de ingeniería agrícola? Todo parece indicar que se hizo a principios del siglo XIV, siendo promovida bien por la casa real nazarí o por alguna de las familias aristocráticas próximas a la corte. Es curioso como es coincidente la forma de construir unas cuidadas terrazas de cultivo con las del vecino palacio del Generalife. Ambas fincas se encuentran enfrentadas, separadas únicamente por el cauce del Darro y ambas tienen una cronología parecida, siendo un poco anterior la de la Alhambra.

DATOS TÉCNICOS
Localización. Cuesta del Chapiz.
Descripción. Grandes muros de contención de las terrazas de cultivo de la Dar al-Baida, enlazando con las murallas del Albaicín.
Cronología. Principios del siglo XIV.
Tipo de protección. La parte identificada como muralla es BIC. El muro de aterrazamiento queda dentro del nuevo edificio del Archivo Municipal.

Tras la excavación y debido a la monumentalidad del muro de aterrazamiento se decidió que se integrara dentro del nuevo edificio, pero esta gran construcción también podemos verla desde los jardines del palacio de los Córdova: sobre una base de mampostería, muy cuidada y bien seleccionada, se alza el tapial que nos recuerda a las murallas urbanas. Todo el conjunto queda cerrado por la margen derecha del Darro con un imponente cierre que se une a la cerca del Albaicín. Suele pasar desapercibida, oculta entre la vegetación de ribera, pero merece la pena pararnos un rato para apreciarla.

La huerta del Carmen del Negro se había mantenido sin apenas variaciones hasta la actualidad como espacio cultivado, fosilizado desde el siglo XIV que quedó intramuros de la medina nazarí a partir de mediados de ese siglo.

Fuentes: Ángel Rodríguez Aguilera para Granada Arqueológica (periódico Ideal)