La Policía Local de Granada sorprendió en la noche del lunes a cuatro jóvenes que se encontraban pintando un grafiti en la muralla zirí granadina en el entorno del Palacio de Dar al-Horra. Una vez descubiertos, pintura en mano, no dudaron en forcejear con uno de los agentes e incluso propinarle numerosos puñetazos y patadas hasta lograr escapar. Después de conseguir huir, dispersándose por varias calles, tres de ellos consiguieron ser detenidos, según informó un portavoz de la Policía Local.

Eran las 00:05 horas de ayer cuando los agentes de la Policía Local pertenecientes al grupo de Medio Ambiente se percataron de que en las cercanías del Palacio de Dar al-Horra se encontraban cuatro jóvenes ataviados con riñoneras ‘de los que se sospechó que podrían ser grafiteros’. Los vieron a través de las cámaras instaladas en el edificio y no quitaron ojo a la pantalla hasta confirmar que así era, momento en que uno de los policías se personó en la zona.

El agente los pilló in fraganti. Se encontraban en ese momento pintando firmas en azul, negro y amarillo en las paredes de la muralla zirí. En su afán por huir, los individuos no dudaron en golpear repetidamente al policía hasta que lograron zafarse del agente.

Sin embargo, poco después, los policías, comunicados durante todo el proceso por radio, interceptaron a uno de ellos en el Callejón de las Monjas. Poco más tarde, otros dos de los vándalos fueron detenidos por el mismo policía agredido en la Plaza de Santa Ana. Mientras tanto, el cuarto consiguió escapar, según informaron las mismas fuentes de la Policía Local.

Los detenidos, que responden a las siglas de D.A.S, A.E.V.P. y J.A.C.G. de entre 20 y 19 años, son vecinos del Área Metropolitana de Granada, de nacionalidad española, pasarán a disposición judicial por un presunto delito de daños a una zona de interés cultural, agresión a la autoridad, resistencia y huida.

Asimismo, esta actuación policial podría dar mayores frutos una vez actúe el perito caligráfico ‘para ver si estas firmas ya aparecen en la base de datos de la policía’. De demostrarse la existencia de otras pintadas de trazos similares, la acusación contra estos jóvenes podría ampliarse.

El Palacio de Dar al-Horra, inmueble del siglo XV, ha sido desde hace años castigado por los grafiteros. En 2011 terminaron las labores de limpieza de la residencia palaciega de la madre de Boabdil en las que se borraron alrededor de 200 grafitis. Una vez eliminados, las paredes del palacio fueron revestidas con una capa de un material que repele las pintadas en un edificio en el que se encontraron hasta cinco grafitis superpuestos. Además, poco después de culminar con las labores de limpieza se instalaron una serie de cámaras que velan por su seguridad. FUENTE: IDEAL

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