El equipo técnico de restauradores que trabaja en la limpieza de la fachada del Palacio de Dar al-Horra, que fue residencia de la madre de Boabdil el Chico, ha retirado ya más de 200 grafitis de sus muros, que están siendo además tratados para evitar que en un futuro penetre en ellos la pintura.

Así lo ha señalado a Europa Press la restauradora encargada de los trabajos, Pilar Aragón, que ha indicado que, aunque estaba previsto que la limpieza concluyera en cuatro meses, las tareas se han adelantado y podrían estar terminadas completamente en un mes y medio aproximadamente.

Según explicó, hasta ahora, y por el método tradicional, el inmueble, un Bien de Interés Cultural (BIC) del siglo XV situado en pleno corazón del barrio granadino del Albaicín, ha sido limpiado de grafitis casi en su totalidad y ahora se están reponiendo los morteros. Después se aplicará a los muros ‘una protección antigrafitis’, con una serie de productos químicos, que impedirán la penetración en el poro de la piedra de la pintura.

Toda la fachada estaba ‘plagada’ de pintadas, y ya se han retirado alrededor de unas 200, a la espera de una valoración más exacta que se plasmará en el informe técnico que se elabore cuando concluyan los trabajos, que cuentan con un presupuesto de 60.000 euros.

La intervención, que se inició el pasado 31 de agosto, consiste en la eliminación de las pintadas en las zonas de muro de ladrillo y de tapial visto, con métodos mecánicos y químicos. En los cajones de tapial (los rectángulos), que ya están pintados, se están quitando los grafitis y se repintará encima con una pintura al temple para tapar los restos.

El palacio fue construido en el siglo XV sobre la estructura de un antiguo palacio zirí. Fue la última morada de la madre de Boabdil, Aixa, a quien hace alusión el nombre de Dar al-Horra (Casa de la Señora honesta).

El edificio, ubicado en el Callejón de las Monjas, se estructura en dos plantas y en la zona norte se ubica un torreón. El espacio en su interior se encuentra organizado por un patio y los pasos de unas estancias a otras se hacen a través de arcos de herradura. Según avanzó en su día el delegado provincial de Cultura, Pedro Benzal, el palacio nazarí, que en principio iba a ser sede del Milenio, se podrá convertir, una vez sea restaurado, ‘en sede del Festival Internacional de Música y Danza o del Gabinete Pedagógico’.

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