El Ayuntamiento de Granada continúa la reforma del barrio en Alhacaba y Merced, con un programa de obras que, con las ya realizadas, afecta a más de 2.335 metros de vía.

El alcalde Paco Cuenca con comerciantes y operarios en Plaza Larga | Pablo Rodríguez para el periódico Ideal

Alhacaba y la plaza de la Merced son las dos próximas calles del Albaicín en las que va a intervenir el Ayuntamiento de Granada. Según anunció este miércoles el alcalde de la capital, Paco Cuenca, con ambas son ya 23 las vías que van a ‘mudar’ de piel en un programa de rehabilitación que cuenta con un presupuesto superior al millón y medio de euros.

Auspiciado por el área de Urbanismo, las intervenciones proponen la sustitución del pavimento, una obra a la que van aparejadas otras de mejora de las canalizaciones de agua y luz o, en alguno de los casos ya realizados, también de reordenación del tráfico de la zona. En total, afecta a más de 2.335 metros de calle y abarca una superficie superior a los 1.665 metros cuadrados en las plazas.

En el caso de Alhacaba, el plan de obras que se inicia ahora incluye la transformación de la vía, que contará con calzada de adoquín delimitada por bordillos rectos del mismo material. Las aceras van a contar con un pavimento de empedrado granadino y bandas de solería de granito. Incorporarán además, como confirmó el primer edil, de alcorques para árboles y, según el tramo, se ejecutará un aparcamiento en línea.

Merced, por su parte, tendrá una nueva configuración que seguirá las líneas empleadas en Alhacaba, con el típico empedrado granadino. Contará con rampas para facilitar el tránsito personal y un nuevo mobiliario urbano que incluirá alumbrado led. La idea es que, tal y como está haciéndose en otras partes del barrio, el cable se soterre para evitar afecciones estéticas.

Cuenca explicó que estas dos no son las únicas actuaciones previstas en el Albaicín para los próximos meses. También se espera que puedan arrancar pronto los trabajos de reordenación de la plaza de San Nicolás. El objetivo de la medida, según informó, es mejorar la accesibilidad y la movilidad mediante la limitación del tránsito rodado. Eso supondrá la reestructuración actual de la zona para evitar que se emplee como aparcamiento.

En cuanto al pavimento, se va a cambiar por otro de empedrado fino. Asimismo, como en el resto de casos, se va a mejorar la instalación de alumbrado público y se incorporará un mobiliario urbano que incluirá una fuente adaptada para personas con movilidad reducida.

Asimismo, se va a intervenir también en la plaza de Castilla. El plan de trabajo previsto será parecido al de otros puntos del barrio, con una renovación del pavimento que distinguirá entre las zonas destinadas al tráfico, donde se empleará el adoquín, y al peatón, que se adornarán con empedrado fino. Se aprovechará para renovar las instalaciones de luz y agua, además de acondicionar la zona para el estacionamiento de vehículos en caso de emergencia.

Cuenca explicó que el objetivo de estos trabajos son los de «remodelar el barrio, mejorar y ponen valor el patrimonio de la ciudad, además de mejorar la accesibilidad y cuidar un entorno declarado Patrimonio de la Humanidad».

El dirigente destacó que se trata de una apuesta «decidida» que, a su juicio, «ningún equipo de gobierno anterior había hecho nunca pues afecta a más del 60% del barrio».

Entre los trabajos, desgranó los ya ejecutados en el entorno más pegado a Gran Vía en calles como Álvaro de Bazán, Joaquín Costa, Almireceros, Bodegoncillos y Hermosa, todas ellas empleando el famoso empedrado granadino. En un área cercana están también ya hechas las de Cedrán, Santa Lucía, Victoria de San Andrés, Francisco Izquierdo y Capilla de San Andrés.

Otros trabajos son los de Abarqueros, Serrano y Zenete, que se han pavimentado con empedrado granadino igual que Marañas, Lavadero de la Manchega y Correo Viejo. Callejón de Atarazana y Carril de San Agustín están también entre las calles incluidas en este programa de obras.

Fuente:  Pablo Rodríguez para el periódico Ideal