Tras la exitosa presentación la semana pasada en la Seminci de Valladolid, la antigua capital del reino nazarí acogerá el 17 de noviembre la «premiere» de esta película-documental centrada en la figura del visir Ibn al-Jatib, mano derecha de los sultanes Yusuf I y de su hijo y sucesor Muhammad V.

La Alhambra, uno de los monumentos más bellos del mundo, refleja el esplendor de una civilización que tenía los días contados por el cerco de la cristiandad desde la derrota de los almohades en la batalla de Navas de Tolosa en 1212. Un edificio lleno de magia y ciencia del que quedan muchas incógnitas por despejar. La mayor parte de las fuentes documentales desaparecieron con la expulsión de los moriscos. Ahora el cine rescata la historia de la Alhambra en su periodo más esplendoroso, el siglo XIV, a través de los ojos de una de las personas clave para entender el Emirato de Granada, Ibn al-Jatib, mano derecha de los sultanes Yusuf I y de su hijo y sucesor Muhammad V.

La película, dirigida y producida por la cineasta Isabel Fernández con Amr Waked como protagonista –actuó en ‘Lucy’ junto a Scarlett Johanson y Morgan Freeman, entre otros éxitos de Hollywood–, se llama ‘Los constructores de la Alhambra’, se acaba de estrenar con extraordinario éxito en la Semana del Cine de Valladolid y se podrá ver en Granada el próximo 17 de noviembre (mediante invitación por la productora), antes de su distribución comercial en salas de cine de toda España a partir del 25 de noviembre.

La cinta, que se engloba dentro del género del «cine documental», resulta fascinante porque los espectadores se meten de lleno en una historia que recrea el contexto social, cultural y económico de Granada en el siglo XIV y lo hace, como señala Isabel Fernández, «con todos los elementos de un drama shakesperiano». «El filme –agrega– busca desentrañar el sentido filosófico de la Alhambra desde un punto de vista práctico y humano». Y para ello, para que la reconstrucción sea totalmente verosímil y científica, ‘Los constructores de la Alhambra’ ha contado con el asesoramiento de los más reputados expertos. La mayoría de ellos de Granada. Como los catedráticos José Miguel Puerta Vílchez, Adela Fábregas, Julia María Carabaza o Antonio Malpica, el profesor Rafael Pérez Gómez, el arquitecto Antonio Orihuela, el arqueólogo Jesús Bermúdez o Elena Correa, jefa del Departamento de Restauración del Patronato de la Alhambra y el Generalife.

Fotograma de la película con la Alhambra sin el Palacio de Carlos V y el Palacio de los Leones aun por construir

Pero la presencia granadina va más allá. El guion está escrito por Malgarita Melgar, el pseudónimo con el que escriben Ana Sanz-Magallón y Montse Ganges. La primera vive en el Albaicín y la segunda mantiene una estrecha relación con Granada. Y otro de los personajes principales, el de la poetisa y doctora Umm al-Hasan, discípula y amiga de Ibn al-Jatib, está representado por la granadina Farah Hamed, nominada a los Goya por ‘Retorno a Hamsala’, entre otros múltiples trabajos de primer nivel. «Una actriz maravillosa –dice Isabel Fernández– que está fascinada además por la historia de Granada». «Construir con ella este personaje de mujer musulmana, intelectual e independiente en Al-Ándalus ha sido un regalo para ambas».

Una de las singularidades de ‘Los constructores de la Alhambra’, que tiene una duración de 112 minutos, es que todo el elenco está formado por actores de origen árabe, aunque en la mayor parte de los casos muy ligados con España. Además de Amr Waked y Farah Hamed, el reparto se completa con Sofian Benaissati (‘La hija’) como Ibn Zamrak, Hamid Krim (‘La Unidad’) como Yusuf I y Adil Koukouh (‘Entrevías’) como Muhammad V. «Con la misma delicadeza que los restauradores tratan las piezas de la Alhambra, todo el equipo ha rodado ‘Los constructores de la Alhambra’ para hacer de ella algo único, emocionante y delicado».

La película narra cómo era la Alhambra y la Granada esplendorosa del siglo XIV a través del visir Ibn al-Jatib.

Para ello, gran parte del rodaje se ha realizado en la propia Alhambra, «lo que obligó al cumplimiento de muchas condiciones y al diseño de un plan totalmente adaptado a los requisitos de un espacio tan especial», explica Fernández. Estamos hablando de un bien Patrimonio de la Humanidad y un bien por el que pasean cada año 2,7 millones de visitantes. Por eso hubo que grabar con un equipo súper reducido asistido desde el exterior, en franjas de dos horas y en los momentos en que la Alhambra estaba cerrada al público, a primera hora de la mañana o al atardecer. «Hemos tenido que trabajar con luz natural o soluciones de iluminación muy ligeras o creativas», asegura. Todo ello compaginado con una impresionante labor del departamento de arte para que todos los enseres que aparecen en ‘Los constructores de la Alhambra’ sean de la época.

«¿Puede la poesía convertirse en un edificio?». La respuesta está en ‘Los constructores de la Alhambra’. Próximamente …

Fuente del texto: Jorge Pastor para el Periódico Ideal
Recreación histórica del Cuarto Real durante el rodaje