El incendio de Los Guájares dispara los niveles de partículas en suspensión PM2.5 y PM10, siendo especialmente perjudiciales para la salud las procedentes de los incendios forestales

Fotografía Pepe Marín | Periódico Ideal

Las partículas en suspensión respirable presente en la atmósfera de nuestras ciudades en forma sólida o líquida (polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento y polen, etc) se puede dividir, según su tamaño, en dos grupos principales. A las de diámetro aerodinámico igual o inferior a los 10 µm o 10 micrómetros (1 µm corresponde a la milésima parte de un milímetro) se las denomina PM10 y a la fracción respirable más pequeña, PM2.5. Estas últimas están constituidas por aquellas partículas de diámetro aerodinámico inferior o igual a los 2.5 micrómetros, es decir, son 100 veces más delgadas que un cabello humano.

Desde el incendio de Los Guájares, nuestros sensores de la Red Airly de calidad del aire están constatando, como indican las graficas del día 11 de septiembre que se adjuntan, una elevación desmesurada de estas partículas en suspensión PM2.5 y PM10 en la ciudad de Granada. La novedad o singularidad de este aumento de partículas es que las que proceden del fuego son mucho más peligrosas para la salud que las que suele haber en el aire procedentes de otras fuentes naturales. Estos niveles PM2,5 y PM10 pueden aumentar o disminuir dentro de las ciudades por la acción contaminadora del hombre. En este caso el aumento se constata por la acción del incendio apreciándose de modo similar a cuando se dieron los episodios de tormentas de polvo sahariano de marzo de 2022.

Las partículas en suspensión PM10 y PM2.5 tienen una toxicidad variable en función de las especies vegetales que estén ardiendo. Pero en lo que hay certeza científica es en que las PM2.5 procedentes de los incendios forestales son más perjudiciales para salud que las partículas procedentes de otras fuentes.

Artículo científico de cómo afectan los incendios a la salud de las personas

En Granada capital existen dos Estaciones de Vigilancia y Control de la Calidad del Aire de la Junta de Andalucía, una en el Palacio de Congresos y otra zona Norte de la capital.  La estación del Palacio de Congresos da niveles más altos de estas partículas en suspensión que la de la zona Norte y nuestros sensores Airly del Albaicín lo confirman. Las estaciones de la Junta de Andalucía no miden el monóxido de carbono (CO), de ahí que la gráfica correspondiente a esta métrica no contemple los datos de esas estaciones.

Graficas relativas al empeoramiento de la calidad de aire por el efecto del incendio de Los Guájares

Más información sobre la Red de Sensores Airly de Calidad de Aire de la Agencia Albaicín

Para finalizar este análisis ofrecido de forma muy simplista para ser fácilmente entendible por todos nosotros, concluiremos diciendo que el ozono y los nitrógenos subirán en las próximas horas, pero aún no se manifiesta realmente en estas graficas. Este aumento será otra consecuencia del incendio que se constatará más adelante.

Se recomida el uso de la mascarilla mientras estas partículas no vuelvan a niveles normales.

 

Fuente: datos extraídos de la conversación telefónica mantenida con
Jerónimo Vida Manzano, profesor Titular del Departamento de
Física Aplicada
de la Facultad de Ciencias de la Universidad
de Granada y asesor
externo de la empresa Earthcare,
responsable de la Red de sensores Airly de
calidad del Aire